Sigaus vuelve a estar presente en una nueva edición de Motortec, siendo la cuarta ocasión que acude al certamen madrileño con un stand, donde tiene previsto informar a los talleres sobre su función en el ciclo de recogida y gestión del aceite industrial usado. De la misma forma, también informará al resto de profesionales y visitantes acerca de las buenas prácticas en beneficio del medio ambiente.

 

"Sigaus no podía faltar a una cita tan importante como esta para el sector de posventa de la automoción", asegura Fermín Martínez de Hurtado, director de Relaciones Institucionales y Comunicación, para quien a nivel comunicativo, es clave aprovechar este tipo de eventos para estar, no sólo cerca de los talleres, sino para informarles sobre cómo deben almacenar el aceite industrial usado que extraen de los vehículos.

La entidad, que se encarga de garantizar la recogida y correcto tratamiento del aceite industrial usado en toda España, dispondrá de un espacio de 52,5 m2 en el pabellón 4 y en el stand número 4C13.

Su presencia responde a su política de cercanía de comunicación con los talleres - mediante el Programa Taller Colaborador -, a los que informará y asesorará en cuanto a la normativa que les afecta más directamente sobre la recogida y gestión adecuada de este residuo.

Los talleres poseen un protagonismo activo en toda la cadena del reciclaje, puesto que es en sus instalaciones dónde arranca todo el proceso de valorización del aceite industrial usado. Un residuo que, en caso de no ser tratado apropiadamente, puede resultar altamente contaminante para el medio ambiente.

Los profesionales del sector de posventa de automoción que acudan al stand de Sigaus podrán inscribirse en el Programa Taller Colaborador de esta entidad. Actualmente, este Sig reúne a más de 2.000 talleres, a los que ésta iniciativa les aporta un valor añadido de cara a la sociedad - con la cartelería específica que reciben de Sigaus - como centros comprometidos con la recuperación y reciclaje del aceite industrial usado, cumpliendo de esta forma con los requisitos legales y, por consiguiente, con las buenas prácticas que exige la normativa medioambiental vigente.