Toyota España ha decidido eliminar las fundas de plástico utilizadas en los talleres de la compañía para proteger los asientos de los vehículos y sustituirlas por unas fundas de tela reutilizables. El objetivo es suprimir la producción de más de 50.000 kg de residuos plásticos y evitar la emisión de más de 380 toneladas de CO2 a la atmósfera en toda la red de concesionarios Toyota y Lexus cada año. En mayo de 2019 todas las fundas que se utilicen en la red serán de tela.

Toyota realizó una prueba piloto en dos centros, uno de Toyota y otro de Lexus, que ha tenido unos resultados muy positivos, según la compañía. Se ha podido comprobar que, en un concesionario medio, se puede eliminar el uso de alrededor de 8.000 fundas de plástico al año, evitando la emisión de más de 1.000 kg de emisiones de CO2 a la atmósfera por cada concesionario cada año de actividad. Para explicarlo de forma gráfica, se necesitarían 44 encinas y 20 años para poder absorber esa cantidad de emisiones anualmente.

Las fundas de tela son reutilizables, lavables y fáciles de reciclar, por lo que su vida útil supera ampliamente a las de plástico de un sólo uso con las que se protegían los asientos hasta ahora. La utilización del plástico genera grandes problemas medioambientales, ya que es un material que tarda 500 años en degradarse.

Además de la reducción del impacto medioambiental al minimizar la generación de residuos plásticos, las fundas de tela también presentan otras ventajas, como su inferior coste gracias a que se pueden reutilizar y un tiempo de colocación menor. Durante la prueba, también se ha podido comprobar que protegen mejor los asientos que las de plástico, ofreciendo además un mayor confort al personal en sus tareas de taller.

Toyota trabaja para reducir las emisiones de efecto invernadero y minimizar su impacto medioambiental, así como para conseguir la gestión eficaz del consumo de los materiales utilizados en su actividad e impulsar la cultura del reciclaje y la economía circular. Para ello, en 2015 presentó una serie de seis objetivos para 2050 dirigidos a contribuir a la sostenibilidad en todos los países en los que la compañía tiene presencia. Esta iniciativa se enmarca dentro del Desafío número 5.