La primera impresión cuando se entra en un negocio es algo que crea una predisposición a la compra o no del producto o servicio que se ofrezca. “Causar una buena impresión es clave para enganchar al cliente desde que entra por la puerta del taller”, asegura Iberisa en un artículo de su blog, destacando la limpieza, el orden y los espacios acogedores como aspectos que van a hacer que los clientes tengan una excelente primera impresión.

1. Entrada acogedora. La primera impresión de los clientes empieza desde que aparcan en la puerta del taller. Es crucial que la entrada transmita al cliente que va a tener una buena experiencia como usuario en el taller. Plantas, felpudos de bienvenida, imágenes en las ventanas, etc. transmitirán profesionalidad desde la llegada a las instalaciones. Tampoco hay que exagerar con la decoración, pero unos pequeños detalles bien cuidados ayudan mucho.

2. Haz que los clientes se sientas cómodos. Nada más entrar por la puerta tienen que sentirse como en casa, cuidando los colores y los muebles para que sean acogedores. También hay que tener revistas actualizadas y relevantes de todo tipo.

3. Recepción y el taller libres de desorden. El orden en el taller es importante. Un taller desordenado, ya sea la recepción o la zona de reparación, da una imagen de descuido y poca profesionalidad. Los clientes pueden pensar que si el taller está en ese estado, no van a tratar correctamente su vehículo.

4. Espacio para los niños. Tener un área de juegos para los más pequeños o algún juguete para que puedan entretenerse causará buena impresión en sus padres. Eso sí, que los juguetes estén limpios y en buen estado. Un espacio de estas características transmite a los padres con hijos que también se piensa en ellos.

5. Ofrecer una bebida. Ofrecer de manera gratuita un café, té, agua o refrescos es una forma de ganarse al cliente.

6. Mantener el baño limpio. No hay nada más desagradable que ir a un servicio sucio y maloliente. Revisarlo a menudo para mantenerlo limpio hará que los clientes eviten llevarse una mala impresión.