RACC explica las ventajas y desventajas de los coches a gas

RACC explica las ventajas y desventajas de los coches a gas

El interés por los coches a gas está aumentando y, prueba de ello, es que en esta edición del RallyRACC Catalunya-Costa Daurada, celebrada entre el 5 y el 8 de octubre, todos los coches de la organización han sido híbridos a gas. Aunque los coches a gas no son un invento reciente, la tecnología actual ha llegado a un punto de sofisticación importante. La oferta crece con rapidez y ahora se puede elegir entre 13 marcas y más de 40 modelos distintos, recoge el blog del RACC, citando una información de Toni Lagunas Claret en Coche y Moto.

Un coche híbrido a gas cuesta entre 2.000 y 3.000 euros más -dependiendo de la marca y de ventajas circunstanciales como el Plan Movea- que el mismo modelo a gasolina, pero la inversión se puede recuperar ya que el gasto es un 30% menor respecto a un diésel y hasta un 50% respecto a un gasolina. Si con un coche a gasolina al que se echan 20 euros recorre unos 280 km y con un diésel hasta 375, con un híbrido a gas se podría hacer hasta 555, incluso 600, la distancia entre Barcelona y Madrid. Y en conjunto, sin tener que parar para repostar, se pueden hacer, en algunos casos, más de 1.300 km.

Desde el punto de vista medioambiental, el coche a gas puede reducir las emisiones de CO2 hasta un 24%, pero más del 85% de emisiones de óxido de nitrógeno y el 99% de partículas. Además, reduce notablemente la contaminación acústica, en un 50%. Y otra ventaja es que tienen un menor desgaste mecánico. La etiqueta Eco que les corresponde representa ventajas fiscales (incluida la exención del Impuesto de Matriculación) y la facilidad de acceso a algunas zonas restringidas de las ciudades y de aparcamiento de pago en las calles.

El gas utilizado en los vehículos se denomina GNV (Gas Natural Vehicular), pero se pueden encontrar coches con dos tipos de gas natural, el GLP y el GNC. El Gas Licuado de Petróleo o GLP es una mezcla de butano y propano y es el gas utilizado mayoritariamente en automoción. Además, tiene la ventaja de que la red de estaciones de servicio está bastante extendida por el territorio y resulta más barato. Pero tiene una desventaja, que consume más que el GNC.

Los vehículos a GNC (Gas Natural Comprimido, que es metano) son minoría todavía respecto a los de GLP, pero últimamente algunas marcas generalistas han optado por esta solución. La desventaja clara es el número de estaciones de servicio, porque si de GLP hay más de 9.000, de GNC hay unas 60. Pero el anuncio del aumento considerable de puntos de servicio de GNC parece animar a los fabricantes y a los compradores. Por ejemplo, SEAT ha anunciado que después del León, pronto habrá un Ibiza TGI a GNC y el nuevo Arona contará con una versión de esta energía. Pero hay que tener en cuenta que el GNC ocupa más espacio de maletero.

Los coches fabricados a partir de 2001 se pueden convertir en vehículos a gas con un kit de transformación en centros homologados. En cuanto al precio, costará como la diferencia de compra entre los de combustión y a gas, de 2.000 a 3.000 euros, pero si se hacen, por ejemplo, 20.000 km al año, pronto se recuperará ese importe y, a partir de entonces, se notará el ahorro.

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