La presencia de ruidos en el motor es un síntoma claro de que hay algo que no funciona correctamente. Identificar la procedencia del ruido y su causa puede dar pistas esenciales, aunque no definitivas, para resolver la avería. Loctite describe en un artículo algunos de los tipos de ruidos más comunes que se pueden encontrar en un motor.

Ruidos sincronizados con el giro del motor

La intensidad de los ruidos que se producen al mismo ritmo que el giro del motor suele variar en función de las revoluciones del motor. Dentro de esta categoría, existen distintos tipos de ruidos:

  • Detonación metálica o picado. Es un ruido metálico que se produce en la cámara de combustión como si una pieza de metal estuviera suelta en la cámara. Algunas de las razones que pueden provocar el picado del motor son el combustible de baja calidad, una mezcla de aire combustible con exceso de oxígeno o un distribuidor en mal estado.
  • Repiqueteos por muelles de válvulas. Los muelles de las válvulas provocan un sonido similar a un repiqueteo cuando están flojos o en mal estado.
  • Ruido en aros de pistones. Se asemeja a un ruido metálico sordo. Se produce cuando estos aros o segmentos están rotos o desgastados. Una de sus consecuencias es el aumento del consumo de aceite.
  • Ruido de “máquina de coser”. Denominado así por los profesionales del taller por la similitud del sonido con el que producen estas máquinas. La razón por la que se produce este ruido suele ser la holgura excesiva entre los empujadores y la cola de las válvulas.
  • Silbidos. Normalmente, los silbidos en el motor provienen de la culata. Suelen producirse a causa de unos asientos de válvulas en mal estado o por grietas en la junta de la culata. Acostumbran a ser silbidos rítmicos, sincronizados con el motor.

Ruidos en cilindros con cada vuelta del motor

Estos ruidos pueden advertir de fallos en cilindros, pistones o válvulas, y la intensidad del sonido no suele cambiar al aumentar el giro del motor. Generalmente, este tipo de ruidos son indicio de averías potencialmente graves y, por ello, en cuanto aparecen es conveniente parar el motor y examinarlo. Se distinguen dos tipos:

  • Ruido sordo. Un ruido sordo y profundo puede ser indicativo de que algún pistón está a punto de griparse. La mala lubricación es una de las causas frecuentes del gripado de componentes internos del vehículo.
  • Golpeteo metálico. Suele estar provocado por el contacto de alguno de los pistones con una válvula. Es un golpe seco y metálico que podría indicar una avería grave del motor. Al ser golpeada por el pistón, la válvula podría doblarse o romperse.

Otros ruidos típicos del motor

  • Petardeo. Se produce al acelerar y son como pequeñas detonaciones. Suele estar provocado por defectos en las juntas del escape.
  • Ruido de carraca. Es uno de los ruidos más comunes y se produce cuando una pieza roza con otras partes metálicas. Puede estar provocado por piezas que no estén correctamente fijadas, como el alternador o el ventilador. Si, además, el motor se sobrecalienta, es probable que el problema venga por el mal estado de los cojinetes de la bomba de agua.
  • Ruido de carraca al girar. Cuando este ruido sólo se presenta en las curvas, es un indicativo de que el nivel de aceite en el cárter es insuficiente. Al girar, el motor trabaja casi en seco, de ahí que se produzca este ruido.
  • Ruido residual. Es el ruido que se produce una vez que ya se ha sacado la llave del contacto. Es un sonido residual provocado por los pistones y que se prolonga durante un corto periodo de tiempo. Se diferencia del picado del motor en que no tiene un timbre metálico. Puede ser causado por un exceso de carbonilla, el mal ajuste del ralentí del vehículo o porque el motor está trabajando a temperaturas demasiado altas.