El último estudio europeo sobre neumáticos realizado por Bridgestone demuestra que el 63% de los conductores circula con un bajo nivel de presión en sus neumáticos y casi el 20% tiene, al menos, un neumático desgastado por debajo del mínimo legal de profundidad del dibujo de la banda de rodadura establecido por la UE.

Estos resultados, basados en las inspecciones de seguridad de neumáticos realizadas a 46.000 vehículos en 11 países de la Unión Europea por Bridgestone en 2011, demuestran que muchos conductores siguen sin realizar el mantenimiento adecuado de sus neumáticos. Esta conclusión, es particularmente alarmante, en la época estival, cuando millones de familias en Europa emprenden largos viajes hacia sus destinos de vacaciones con vehículos excesivamente cargados.

Aunque la mayoría de los conductores comprenden los peligros que supone un desgaste excesivo de la banda de rodadura, son muchos menos los que parecen entender que los neumáticos pierden presión de forma natural con el tiempo y necesitan ser inflados con regularidad.

De no hacerlo, pone en riesgo su seguridad, en primer lugar porque se reduce el control de la manejabilidad, lo que causa la deriva del vehículo, en segundo lugar porque disminuye la durabilidad de los neumáticos, debido a excesiva tensión en el hombro del neumático y la acumulación de calor en la pared lateral. Los conductores con neumáticos con un nivel de presión extremadamente bajo corren el peligro de que estos fallen debido a dichos factores.

Y uno de cada cinco conductores circulan con un desgaste excesivo de la banda de rodadura, lo que representa asumir aún mayores riesgos, y poner en peligro la seguridad de otros usuarios de las carreteras, por una pérdida general de agarre y el riesgo de aquaplaning es mayor a velocidades mucho más bajas de lo normal.

Desde Bridgestone recuerdan que el bajo nivel de presión no sólo acelera el desgaste de los neumáticos y reduce el kilometraje, sino que, además, aumenta la resistencia a la rodadura del neumático, lo cual, a su vez, incrementa el consumo de combustible y las emisiones del vehículo.