7 de cada 10 conductores españoles no saben cuándo ha llegado la hora de cambiar los neumáticos. Esto supone un riesgo para los ocupantes del vehículo y para el resto de los usuarios de la carretera, más aun con la llegada de la estación fría, en la que el tiempo y el estado de las carreteras son propensos a cambios. Además, apenas un 7% conoce de la existencia de los neumáticos de invierno. Ambos datos pertenecen al Informe Delticom 2012, un estudio realizado por Gather Estudios.

Según el estudio de Delticom, la mayoría de los españoles desconoce cuándo debe cambiar los neumáticos de su coche. El momento indicado para cambiar las cubiertas es antes de que el desgaste llegue al mínimo legal de 1,6mm. Sin embargo, algo menos del 40% realiza el cambio en estas condiciones, mientras que el resto espera a que se lo aconsejen en el taller (21%) o a haber recorrido un determinado número de kilómetros (23%), entre otros motivos. Cabe destacar que más de un 3% espera a que sus neumáticos estén claramente dañados para cambiarlos.
Estos resultados vienen a apoyar los datos de la DGT, que indican que en los últimos años la sustitución de los neumáticos se realiza cada vez más tarde, por lo que las gomas no sólo presentan desgaste, sino que están envejecidas, lo que representa un riesgo de cara a la seguridad. A esto hay que añadirle otra inquietante tendencia entre los automovilistas españoles: la de cambiar sólo dos neumáticos a pesar de necesitar cambiar los cuatro.
El Informe Delticom 2012 también ha mostrado que casi un 7% de los conductores no conoce los neumáticos de invierno o cuando llevarlos montados y, entre aquellos que sí los conocen, ni siquiera el 3% los utiliza en la estación fría. Sin embargo, es de sobra conocido entre los expertos que los neumáticos de invierno son la mejor opción cuando las temperaturas descienden por debajo de los 7º C. Además, legalmente pueden sustituir a las cadenas y proporcionan mayor seguridad en climas fríos ya que aseguran un mayor agarre, ofrecen mayor duración y disminuyen la distancia de frenada casi un 50% en carretera nevada respecto a los neumáticos convencionales.