La preparación del vehículo antes de un viaje en carretera, y más aún durante la época estival, es la clave para evitar incidentes no deseados por el camino. Por ello, desde Goodyear recuerdan los elementos clave que se deben revisar para poner a punto el coche y no dejar nada en manos del azar.

??" Neumáticos. Lo primero a tener en cuenta es por dónde va a circular el vehículo. Montar un neumático que se adecue a la climatología es vital para aprovechar al máximo el rendimiento de las gomas. Menor distancia de frenado, ahorro de combustible o mayor manejabilidad son sólo algunas de las ventajas de calzar los neumáticos adecuados. Además, estos son los puntos clave:

Revisar la profundidad del dibujo de la banda de rodadura. El mínimo legal es 1,6mm. pero por seguridad conviene cambiarlos al llegar a los 3 mm.

No rebasar los límites de velocidad y de carga establecidos por el fabricante.

Revisar la presión cada 2.000 kilómetros, un mes o ante un viaje largo: mantener la presión según las instrucciones del fabricante del vehículo; verificar la presión con el neumático en frío (lo que supone circular menos de tres kilómetros a poca velocidad); y colocar siempre el tapón de la válvula para asegurar que no hay fugas de aire.

??" Suspensión. Se trata de un elemento clave para que los frenos trabajen en las condiciones óptimas. La eficacia de ésta suele empezar a disminuir a los 30.000 kilómetros, y de media, cada 50.000 kilómetros, suele necesitar un cambio o reajuste. Lo idóneo es acudir al taller de confianza para la revisión del vehículo, pero para hacer una primera comprobación de su estado, se puede empujar hacia abajo el coche encima de cada rueda. Si al soltar se siente un rebote, los amortiguadores pueden estar en mal estado. También es importante tener en cuenta que los dos amortiguadores deben ser sustituidos a la vez para asegurar su correcto funcionamiento.

??" Líquido de frenos. Antes de coger carretera, se deben revisar todos los líquidos del vehículo. Refrigerante, limpiaparabrisas,…, pero especialmente importante es el líquido de frenos. Los conductores deben asegurarse de que el nivel está entre el mínimo y el máximo marcado. Si la cantidad es inferior a la recomendada es aconsejable, no sólo rellenarlo, sino también llevarlo al taller para que purguen el sistema competo. Además del líquido, también hay verificar el correcto estado de los discos. Si se nota vibración al pisar el freno o se hunde más de la cuenta, puede que haya algún problema.

??" Nivel de aceite. Es necesario comprobar el nivel para que el funcionamiento del motor sea correcto, siempre con el coche en frío y en llano. Lo ideal es hacerlo cada 1.000 kilómetros, una vez al mes, o antes de emprender un viaje largo. Esta comprobación se puede hacer de forma sencilla sacando la varilla del aceite y asegurándose de que el nivel está entre las dos marcas que señalan el mínimo y el máximo.

??" Luces. En cualquier situación, pero especialmente si se va a viajar de noche o con el sol poniéndose, revisar las luces es imprescindible. Comprobar que los faros están alineados y que irradian la luz correcta es clave para evitar sustos. Es aconsejable llevar un juego de repuesto para poder actuar en caso de incidencia.

Además de seguir estos consejos, los conductores deben tener en cuenta que los imprevistos pueden surgir aunque se revise el vehículo. Por ello, es imprescindible llevar un neumático de repuesto (junto con las herramientas necesarias para cambiarlo), el chaleco reflectante a mano y los triángulos de seguridad.