El día 1 entró en vigor oficialmente en toda Europa la nueva etiqueta de neumáticos que surge con la aspiración de destacar las prestaciones en eficiencia y seguridad de los nuevos neumáticos, pero que deja sin calificar otros criterios igualmente importantes en el rendimiento de los mismos.

La etiqueta europea de neumáticos se ha diseñado con la idea de ayudar a los consumidores a comprar aquellos neumáticos que sean más seguros y respetuosos con el medio ambiente a partir de tres criterios señalizados en la etiqueta -resistencia a la rodadura, agarre sobre mojado y nivel de ruido exterior-.
Goodyear da la bienvenida a la nueva legislación pero destaca que la etiqueta europea recoge sólo algunos de los aspectos más importantes que inciden en el rendimiento del neumático. Jean-Pierre Jeusette, director general del Centro de Innovación de Goodyear en Luxemburgo, ha declarado: "La nueva etiqueta tiene un gran potencial para mejorar la seguridad, la eficiencia económica y medioambiental en Europa. Nuestros estudios muestran que si todos los coches europeos circulasen con neumáticos con calificación A, se ahorraría 27 billones de euros en combustible al año. Esto supondría una reducción en emisiones de CO2 de 20 millones de toneladas. La diferencia entre elegir neumáticos clasificados G o A en frenado sobre mojado puede significar una reducción de un 30% en la distancia de frenado en una carretera mojada lo que supone 18 metros antes. Esta distancia equivale aproximadamente al largo de cuatro turismos".
"De todas formas, el nuevo etiquetado debe tomarse como un punto de partida para los consumidores y los directores de flotas, que deberán mirar más allá de la etiqueta y considerar otros criterios que afectan en el rendimiento global del neumático. Para ponerlo en perspectiva, Goodyear analiza hasta 50 criterios diferentes durante todo el proceso de desarrollo de un neumático, como manejo en mojado y seco, estabilidad lateral y estabilidad a alta velocidad. Y otros cruciales relacionados con la seguridad como resistencia al aquaplaning tanto en curvas como en rectas que tampoco están indicados en la nueva etiqueta", señala.
TÜV, organización que realiza pruebas independientes, también destaca las limitaciones de la nueva etiqueta europea. Michael Staude, manager del departamento de evaluación de neumáticos y llantas en TÜV SÜD Automotive, ha comentado: "La etiqueta europea de neumáticos se asemeja a una vela; emite un poco de luz en los aspectos que afectan al rendimiento del neumático pero no se puede comparar a la luz de una antorcha. Algunos aspectos específicos no se ven reflejados en la información de la etiqueta. Los neumáticos de invierno son un claro ejemplo, esta limitación debe ser muy tenida en cuenta por los compradores de neumáticos. Deberán preguntar más detalles en los talleres en vez de esperar que la etiqueta le indique todo lo que necesita saber".
"El éxito de este método estará estrechamente relacionado a su aplicación, es decir, que cada uno de los 27 estados miembros de la UE sea responsable de su cumplimiento en sus países. Asimismo debe haber un sistema efectivo de penalización para hacer cumplir la legislación que potencie la credibilidad de la nueva etiqueta. La aplicación efectiva hará que las reglas del juego sean iguales para todas las compañías de neumáticos y asegurará que la gente, los talleres y otros actores no se confundan comprando neumáticos inferiores que haya sido etiquetadas incorrectamente ya sea por accidente o deliberadamente", concluyó Staude.