Los fabricantes argentinos de componentes han solicitado a su gobierno que, en las negociaciones con Brasil, no se coloque en el mismo paquete su actividad con la de los fabricantes de vehículos ya que, mientras que la situación de la balanza comercial de estos últimos es de superavit la de los fabricantes de componentes es deficitaria.


El Pacto Automotor Común debe prolongarse hasta el 2019 y ya, desde hace años la balanza es deficitaria para los fabricantes de componentes argentinos. "Los autos ya tienen una balanza favorable; el desequilibrio es nuestro problema", afirmó vicepresidente del Grupo Proa, Julio Cordero.
Otras fuentes del sector señalaron que el futuro acuerdo automotriz entre la Argentina y Brasil debe incluir como objetivo "fundamental" para los fabricantes locales, la inclusión por separado de una "balanza equilibrada de autos y otra de autopartes".
El planteamiento de los fabricantes de componentes aparece días después de que funcionarios técnicos del Ministerio de Industria se reunieran, en Brasilia, con sus homónimos de Brasil y dieran comienzo a la discusión sobre el nuevo Pacto Automotor Común (PAC), desde el 2013 hasta el 2019.
De acuerdo con las negociaciones establecidas por ambos gobiernos, se estudió cómo será la reglamentación para lograr el proceso de sustitución de las piezas extrazona por las producidas en forma regional. El propósito de la Argentina y Brasil, es que el PAC apunte a disminuir las compras fuera del Mercosur, tanto de partes como de unidades terminadas.
Entre los ejes principales de discusión del futuro acuerdo plurianual, se encuentra la posibilidad de Brasil de considerar como nacionales a los componentes fabricados en la Argentina, lo que permitiría a los productores locales acceder a incentivos fiscales de programas como "Brasil Mayor" e "Innova Automotriz".
Según las fuentes consultadas, las conversaciones incluirán una política común para incentivar la investigación, el desarrollo y la innovación, junto al diseño de mecanismos para evitar el desvío de inversiones hacia alguno de los socios. El pasado 2 de octubre, inició la misión negociadora el secretario de Planeamiento Estratégico, Horacio Cepeda.
Tanto para la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) como para la Asociación de Fabricantes Distribuidores de Repuestos Motor (Afydrem), el acuerdo con el mayor socio comercial "debe ser muy claro en torno de la reducción escalonada del déficit sectorial". El titular de la AFAC, Fabio Rozenblum, y su par de Sindipeças, Paulo Rodrigues Butori, se muestran de acuerdo en que se deben (en las terminales de ambos países) relevar los niveles de integración de componentes, con el fin de sustituir las partes de extrazona. "El enemigo del Mercosur está afuera, no adentro", sentenció Rodrigues Butori.
Para esto, con el PAC se conocerá con precisión la reglamentación de la calidad de piezas, los porcentajes en que se podrían aumentar las compras en forma anual o semestral, o los volúmenes que se importarán desde Brasil, así como las compras de la Argentina.

Fuente: diariobae.com