Australia importa vehículos chinos de las marcas Great Wall y Chery, principalmente. Pues bien, un organismo que vigila la competencia y la defensa del consumidor ha pedido una investigación de 23.000 coches de esas marcas, ya que se han hallado en los motores y juntas de culata trazas de asbesto, un material cancerígeno, prohibido en Australia, relacionado con el amianto. Desde la marca Chery han señalado que se cometió un error empleando esos materiales en coches destinados a la exportación. Eso significa que para el mercado chino o donde no sea ilegal usarlo, lo usan.

De momento se ha parado la importación de los modelos afectados, y se ha avisado a los propietarios de que no efectúen reparaciones del motor por su cuenta. El simple hecho de que haya asbesto no significa peligro, pero si se abre el motor, lo puede haber.

En Australia esto no es nuevo, ya que antes de 2004 ya se utilizaba este material en motores y juntas y fue prohibido por algo el mismo año. Los mecánicos suelen tener experiencia en cómo manipular este material de forma segura. Hasta se pondrán pegatinas de advertencia para futuras intervenciones.

Vía | Motorpasión