Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, en la inauguración del Salón del Automóvil de Sao Paulo 2012 defendió la reducción de la proporción de componentes importadas en los vehículos fabricados en Brasil, conforme al reciente marco regulatorio.


"Queremos desarrollar tecnología, porque nuestro país tiene un desafío que se llama desafío de producción, y producir va a significar que el país tenga una enorme capacidad para innovar", dijo la presidente de la mayor economía de América Latina, según informa la agencia Reuters.
Al tiempo Dilma Rousseff, anunció en el mismo acto una prórroga, hasta el 31 de diciembre, de una reducción del Impuesto a los Productos Industriales (IPI) que se cobra a los fabricantes de automóviles.
Pese a que Brasil ha sufrido una apreciable caída de las exportaciones, en el interior se han registrado ventas récords este año gracias a la reducción de los impuestos implantada a partir de este mes de mayo.
2,79 millones de vehículos vendidos entre enero y septiembre, un 4 % más que en el mismo período de 2.011. Mientras, la producción de vehículos en ese mismo periodo ha bajado un 5,7 %. Brasil es el cuarto fabricante de vehículos del mundo, superado sólo por China, Estados Unidos y Japón.
Se ha eliminado, provisionalmente, el impuesto sobre automóviles de hasta mil centímetros cúbicos, que era del 7 %; se ha reducido del 11 al 5,5 % para los vehículos entre los mil y los dos mil centímetros cúbicos que utilicen etanol, y disminuye del 13 al 6,5 % el impuesto a los vehículos con motor de gasolina y menos de dos mil centímetros cúbicos.
DilmaRousseff declaró que Brasil espera atraer nuevos fabricantes con estas medidas que otorgan incentivos fiscales a las empresas con plantas en el país y que inviertan en innovaciónpara producir modelos más baratos, eficientes y ecológicos.