La máxima autoridad de tráfico estadounidense, la Dirección Nacional de Seguridad en el Tránsito Vial (NHTSA) ha anunciado la apertura de una investigación que puede afectar a más de 170.000 vehículos de Ford y Chrysler por problemas con el volante y atasco del motor. En una de las investigaciones, enfocada a 87.288 vehículos Chrysler 200 y Chrysler 200 convertibles, el Gobierno responde a quejas sobre motores que se atascan.

La entidad ha recibido 15 denuncias de supuestos incidentes en los cuales los motores de 3,6 litros de los vehículos 200 de Chrysler se atascaron sin señales previas de mal funcionamiento durante las desaceleraciones al frenar. Eso sí, la NHTSA no ha recibido informes de que haya habido colisiones, choques o heridos por esta falla.

En la otra investigación, la NHTSA responde a 15 quejas sobre la pérdida de potencia en los volantes asistidos y la necesidad de aumentar el esfuerzo para girar el volante en los vehículos Ford Explorer del año 2011. Esos vehículos se venden equipados con un volante con asistencia de poder eléctrica.

Tampoco en esos casos los usuarios indicaron que hubieran observado un mensaje de advertencia cuando ocurrió el fallo y, en algunos, la deficiencia se corrigió apagando el motor y encendiéndolo nuevamente, aunque vuelve a aparecer de nuevo.