Tata Motors ha decidido construir una planta de producción de modelos de bajo costo en México: Vista, Tata Indica, Tata Manza, Tata Aria y Tata Nano, este último considerado el coche más barato del mundo con un costo de dos mil euros.


La intención de Tata es introducir sus automóviles de bajo costo en el mercado de América Latina, un paso más en sus metas de expansión en el mercado internacional. Para ello opta por México en el marco de los acuerdos de libre comercio.