La industria mejicana del automóvil lleva camino de convertirse en el tercer exportador mundial en los próximos cinco años para los que se prevé un crecimiento del 100% en ventas al exterior. De este modo en el 2017 se superarían los 150.000 millones de euros en exportaciones globales. Aunque la consecución de esa meta depende de la evolución de la economía de los Estados Unidos ya que es a ese país al que se dirigen el 80% de las exportaciones de México.


En previsión de un posible pinchazo de la economía USA la industria mexicana insiste en el desarrollo urgente de una política de impulso al mercado interno, que contrariamente al sector exportador, tiene una década de retraso y se encuentra 50% por debajo de su potencial.
El presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís Sánchez, adelantó que la producción mexicana, impulsada principalmente por las exportaciones, podría crecer a tres millones de vehículos en 2013, aunque aclaró que ello podría verse modificado por las condiciones económicas en la Unión Americana. De esa cifra, 2.4 millones irían destinados a la exportación.
Los analistas estiman que la recuperación de la desaceleración sufrida por los Estados Unidos y Europa se iniciará en el año 2014, así "lo que se perdió en 2013 se recuperará en 2014 y de ahí continuará México hacia adelante" y se puede llegar a casi 200,000 millones de dólares en cuanto al valor de las exportaciones automotrices" declaró Eduardo Solís.
Según datos de la AMIA, el sector del automóvil contribuye con el 23% del valor de las exportaciones manufactureras de México y sus exportaciones suponen un 29 % más que el valor de las ventas externas de petróleo crudo del año 2011.