El Gobierno portugués ha hecho público que devolverá hasta un 5 por ciento del IVA de cada factura, hasta un máximo de diez euros por cada una y un máximo de 250 euros por ejercicio. del pago de impuestos a los consumidores que exijan y presenten ante el fisco las facturas de las operaciones realizadas en los talleres.

La medida se extiende a bares, restaurantes, hoteles y peluquerías. Es parte de un plan para elevar la recaudación impositiva y acabar con el fraude fiscal en este tipo de servicios. Se pondrá en marcha en 2013 y se ampliará de forma progresiva.

Los consumidores deberán exigir la factura para luego presentarla en su declaración de impuestos. En principio la medida se aplicará en los sectores donde el Gobierno portugués considera más alto el fraude fiscal, es el caso de los talleres de reparación de automóviles.

Al mismo tiempo el Gobierno luso piensa imponer, también a partir del año próximo, multas de hasta 3.750 euros a quienes cobren servicios sin emitir la correspondiente factura.

Portugal, que vive bajo un estricto programa de austeridad para cumplir las exigencias de su rescate financiero, tiene dificultades para reducir el déficit fiscal por el descenso de la recaudación de impuestos que ha causado la caída de la economía y del consumo.