La industria del automóvil de Estados Unidos ha cerrado 2012 con crecimiento en sus ventas, con lo que encadena su tercer año consecutivo de mejora y emerge poco a poco de una profunda crisis desatada en 2008.


General Motors (GM), el primer fabricante de automóviles de Estados Unidos, mejoró sus ventas en un 3.7% con respecto a 2011, con cerca de 2.6 millones de vehículos comercializados, mientras que Ford cerró el año con un aumento de 4.7% y 2.25 millones de automóviles nuevos en las carreteras. El resurgir más rápido es hasta el momento, del Grupo Chrysler, ahora propiedad de Fiat, cuyas ventas se recuperaron en un 21% llegando a los 1.65 millones de vehículos y registró su mejor año de ventas desde 2007, el último año antes de la crisis para los tres grandes de Detroit.
Para 2013, el optimismo sobre la marcha de la primera economía mundial no decae y GM espera que el tamaño del mercado oscile entre los 15 y 15.5 millones de vehículos. Es cierto que todavía no se ha regresado a las cotas del 2007 y sus 16.5 millones de vehículos vendidos, que marcaron la antesala de una fuerte caída que hizo temblar los cimientos de Detroit en 2009 con el proceso de bancarrota de GM y de Chrysler.