La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automóviles que agrupa más de 50 empresas, AMDA, exige políticas más meditadas y noticias menos alarmistas en torno a los vehículos diésel, que no perjudiquen a usuarios, concesionarios, fabricantes, ciudadanos que ya tienen un vehículo diésel o al mercado de segunda mano de vehículos diésel.

“Todas estas noticias alarmistas sobre el diésel ??"que se escuchan continuamente- están generando una incertidumbre entre los consumidores, tanto entre los que acaban de adquirir un vehículo diésel nuevo como entre los que piensan comprar uno, que no benefician a nadie: Perjudican a los concesionarios, a los fabricantes, a los ciudadanos que ya tienen un vehículo diésel, al mercado de segunda mano de vehículos diésel y a todos aquellos que necesitan cambiar su vehículo, pero especialmente al transportista profesional, tenga la categoría de vehículo que tenga”, asegura Moisés González, Presidente de AMDA.

La futura subida del impuesto al diésel no debe justificarse por las emisiones contaminantes de éste. Los vehículos nuevos diésel emiten hasta un 84% menos de emisiones contaminantes NOx y un 90% menos de partículas que los vehículos de gasoil con más de 15 años. Una mayor innovación tecnológica ha ayudado progresivamente a disminuir el NOx y las partículas que emiten los motores diésel, igualándolos así a los de gasolina. Las nuevas tecnologías que mencionábamos antes están contribuyendo a que se consigan mayores reducciones. Además, gracias a las mayores exigencias introducidas por los nuevos reglamentos WLTP y RDE, las emisiones de los vehículos cada vez van a ser más bajas.

Los motores diésel siempre han sido los mejores para recorrer largas distancias con un bajo consumo. Los sistemas anticontaminación modernos necesitan de una temperatura alta y un régimen constante para funcionar correctamente, por lo que es importante cuidar el motor haciendo una conducción lo más respetuosa posible con el medio ambiente y con el propio vehículo.

No obstante, el problema de calidad del aire de las ciudades no es tanto el CO2 como otras partículas que emiten los vehículos diésel. En este sentido, sería importante que hubiera desde el Gobierno un enfoque integral para el sector de la distribución del automóvil que recoja una fiscalidad nueva y más verde que fomente la renovación del parque; la unificación de estos temas en todo el territorio español; así como el fomento del vehículo eléctrico y de bajas emisiones. Lo razonable sería que se pactaran unos plazos adecuados y unas políticas no agresivas para que hubiera una transición no forzada hacia una movilidad eléctrica y de bajas emisiones.