El sistema de escape tiene una gran importancia dentro del funcionamiento del coche, ya que es el encargado de evacuar todos los gases quemados al exterior, tras haber reducido su nocividad. Además, algunas de las sondas que incluye miden continuamente los gases expulsados para detectar combustiones inadecuadas. Está construido por tramos, en los cuales se pueden encontrar los siguientes componentes: catalizador, filtro de partículas, sondas (Lambda, Nox), silenciadores (uno o varios), tuberías de escape y flexo.

El sistema de escape es uno de los elementos que más se pueden deteriorar con el paso del tiempo y los kilómetros, ya que está expuesto a las condiciones climáticas, a las altas temperaturas de los gases de escape y a posibles impactos. Uno de los aspectos más importantes a la hora de realizar la sustitución de componentes del sistema de escape es asegurar la correcta estanqueidad en cada componente y entre los diferentes tramos del escape, para evitar que entre humedad o partículas en el interior del sistema, destaca Loctite en un artículo del Blog Ruta 401.

Para ello se emplean productos como Loctite EA 3498, un sellador diseñado para sistemas de escape. Se aplica a temperatura ambiente durante el montaje de las piezas y, a través del calor del escape, se va realizando el curado de la pasta. Entre otras ventajas, destaca su durabilidad y resistencia, además de una gran capacidad de adhesión. Aunque es adherente y resistente, al ser relativamente rígido, la unión sellada se podría fracturar fácilmente golpeándola.

Además de servir para asegurar la estanqueidad en la sustitución de sistemas de escape, Loctite EA 3498 también tiene otras aplicaciones, por ejemplo, sirve para reparar pequeños poros o fisuras que aparecen en el tubo de escape. Para ello, se debe limpiar previamente la zona, ya que, de existir óxido o restos de suciedad, el producto podría contaminarse. A continuación, se humedece la superficie y se aplica la pasta con una espátula. Para reparar una grieta o un agujero más grande, se puede poner una malla metálica directamente en el daño y aplicar la pasta en la malla para darle más consistencia a la reparación. Después, hay que arrancar el motor; con el calor generado por los gases de escape, tras unos diez minutos, la pasta se endurecerá de forma completa.

En todo caso, el empleo de Loctite EA 3498 para la reparación de fisuras sólo se debe emplear como solución de emergencia, ya que está diseñada específicamente para el sellado de uniones en el sistema de escape.