Sin duda, el color es uno de los aspectos más personales a la hora de adquirir un coche. Pero debemos saber que en el momento de situarlo en el mercado de segunda mano, la tonalidad de nuestro modelo influirá en el precio final. Así lo demuestra un estudio realizado por la consultora británica CAP.

Así que, ¿qué color es el que más ventajas ofrece en el momento de vender un coche? Pues el blanco. Y es que tras analizar numerosos modelos de segunda mano se ha comprobado cómo los coches que incorporan este color elevan un 5% el precio medio final respecto a automóviles de otra tonalidad. La menor apreciación de los daños causados con el paso del tiempo en las carrocería de color blanco es una de las principales causas que hace que su precio de venta no caiga en exceso con los años.

En el polo opuesto se sitúan colores como el verde o el granate, que registran una mayor devaluación a la hora de vender.

Igualmente, colores poco usuales como el rosa, el púrpura o el amarillo, también mantienen valores positivos en el mercado de segunda mano. El principal motivo se encuentra en que los usuarios que adquieren este tipo de modelos suelen hacerlo por la exclusividad propia del color.

Esta es la lista de colores, ordenada de mayor a menor, que más positivamente influye en el momento de deshacernos de nuestro coche:

1. Blanco

2. Índigo (Entre azul y morado)

3. Púrpura

4. Rosa

5. Amarillo

6. Gris

7. Marrón

8. Negro

9. Plata

10. Rojo

11. Naranja

12. Azul

13. Dorado

14. Verde

15. Granate

16. Turquesa