Antes de coger el coche, y para evitar situaciones no deseadas, Aeca-ITV aconseja hacer una revisión del vehículo y ofrece las siguientes recomendaciones para la época estival.

1. Comprobar lo básico. Antes de salir de viaje, y si se ha pasado la ITV recientemente, hay que comprobar lo básico: ruedas, luces, espejos, cinturones, etc. La entidad recuerda que el segmento en el que más defectos graves se encontraron en las ITV el año pasado fue en el de alumbrado y señalización (24,1%), seguido del de ejes, ruedas, neumáticos y suspensión (20,8%).

2. ITV en vacaciones. Con el nuevo Real Decreto, se podrá adelantar la fecha de la ITV hasta un mes sin que por ello cambie la fecha de caducidad de la inspección anterior. Otra opción es hacerlo en alguna de las estaciones que pillen cerca del lugar de vacaciones.

3. “Aquí si hay playa, ¡vaya, vaya!”. La carrocería es la más afectada por la corrosión que provoca el salitre. Algunos consejos para coches playeros: una ducha rápida todos los días, aunque sólo sea de agua limpia. Repasar más a fondo ruedas, llantas y los neumáticos, los más afectados por la arena y la sal. Y para quitar el salitre que se queda pegado, usar un desengrasante. También es recomendable tener una lona porque los rayos del sol son muy agresivos. Evitar aparcar en la arena y, en la medida de lo posible, buscar un aparcamiento con sombra. Otro consejo: quitar cuanto antes los mosquitos molestos y deposiciones de pájaros. Son muy corrosivos.

4. Gana el monte. Si salpica al coche el alquitrán de alguna carretera en proceso de asfaltado, al llegar a destino es necesario limpiarlo antes de que sea dañino. En el caso de subidas a puertos, habrá que hacerlo a bajas revoluciones, en quinta o sexta puede resultar más perjudicial para el motor que el exceso de revoluciones. El motivo es que la mecánica trabaja sin vueltas suficientes para llegar a su par máximo, donde se da la mejor relación consumo-potencia y puede traer problemas graves y costosos, como daños en el cigüeñal, las bielas, los cojinetes de biela y la bancada. Al bajar el puerto, Aeca-ITV recomienda soltar el pie del freno. Pisar el pedal demasiado tiempo puede acelerar el desgaste de los discos y pastillas, crear vibraciones en el volante y deteriorar el líquido de frenos. Lo mejor es bajar la marcha. También habrá que asegurarse de que el depósito está lleno. Cuando se circula en la reserva, se hace uso de los últimos litros de gasolina donde se acumulan las impurezas que se introducen dentro del depósito a través del gasoil por muy refinado que sea.

5. Tormenta de verano. Tras días de intenso calor aparecen las tormentas de repente, sin avisar, lo que puede ser un peligro en carretera. Es importante llevar bien las ruedas, las luces y los limpiaparabrisas. Las tormentas pondrán a prueba las escobillas. Comprobar que la parte de caucho que entra en contacto con la luna se encuentra en buenas condiciones y recorre la superficie de la luna de forma correcta y sin hacer ruido. Si nos detenemos, es mejor hacerlo en un lugar seguro, lejos de tendidos eléctricos y vallas. Apagar la radio. Cerrar bien la ventana y esperar.

6. La mascota. Si el perro es grande, debe viajar en un transportín dentro del maletero siempre que disponga de algún elemento de separación con el habitáculo. Las mascotas pequeñas pueden viajar en un transportín situado en el suelo de las plazas traseras. También se puede sujetar a los asientos traseros con diversos sistemas de anclajes, pero nunca suelto.

7. Las maletas. Repartir bien el peso dentro del maletero: las maletas más pesadas en la parte baja y lo más adelantadas posibles.