La industria de la automoción no es ajena al avance de la tecnología. La evolución del sector apunta al incremento de los coches eléctricos e híbridos, así como a la llegada de los vehículos conectados y autónomos. Los talleres han de adaptarse a los cambios y, para ello, el Blog Ruta 401 de Loctite informa sobre aquellas tecnologías que pueden marcar el futuro del sector.

1. Realidad aumentada. Permite mostrar datos sobre una imagen real, a través del uso de una pantalla o de un dispositivo, mostrando una u otra información dependiendo de hacia dónde apunte dicho dispositivo. Ya hay compañías que han presentado soluciones que incluyen aplicaciones de realidad aumentada. Es el caso de Bosch y su software Connected Repair. A través del empleo de una tablet o unas gafas de realidad aumentada, se puede analizar el coche por capas y ver la información de cada pieza superpuesta a la propia imagen del vehículo.

2. Impresoras 3D. Permiten imprimir cualquier diseño desde cero, lo cual hace posible la réplica de cualquier pieza o repuesto, incluso aquellas que ya no están en el mercado o ya no es posible conseguir por otros métodos. Existen numerosos tipos de impresoras 3D, aunque las más comunes son las que funcionan por deposición de filamento fundido (FDM). La mayor parte de estos filamentos son de plástico (filamento PLA, filamento ABS, filamento flexible, etc.), aunque también hay impresoras 3D capaces de imprimir cobre, acero, aluminio o incluso titanio.

3. Inteligencia artificial. Los talleres también deben ir adaptándose a los cambios en la relación entre el cliente y su vehículo. Por ejemplo, General Motors ha instalado en algunos de sus vehículos un sistema denominado Prognostic, que es capaz de realizar, a través de un algoritmo, una autorevisión de componentes como la batería, la bomba de combustible o el motor de arranque. Esta inteligencia artificial envía un mensaje al usuario a su smartphone o tablet en caso de que exista alguna avería.

4. Programas de gestión integral. Las nuevas tecnologías tienen como función principal facilitar el trabajo y agilizar la operativa en el taller. Por eso, cada vez más profesionales se decantan por utilizar software o aplicaciones para la gestión del taller. Estas herramientas permiten organizar el taller de forma más eficaz y mejorar el rendimiento.