La iniciativa "Elige Calidad, Elige Confianza” (ECEC), formada por marcas fabricantes de componentes de primer nivel, recuerda a profesionales mecánicos y usuarios una serie de consejos básicos en torno al cambio estacional. Es fundamental revisar las escobillas y el sistema de iluminación (lámparas y focos), aunque hay otro aspecto determinante que condiciona la visibilidad durante la conducción, independientemente de la lluvia o de la hora del día: el empañamiento de las lunas.

La causa de este fenómeno es la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior del vehículo. El vaho se crea cuando la humedad del habitáculo se enfría de golpe y se condensa en los cristales. En algunos casos, el frío es tan intenso que se empañan hasta los retrovisores, poniendo en riesgo la seguridad vial. Así, ECEC recomienda seguir los siguientes pasos para desempañar el parabrisas y las ventanillas del vehículo.

- Antes de salir, dejar el coche al ralentí. Un buen método para evitar el vaho en los cristales es arrancar el coche y dejarlo unos minutos al ralentí. De este modo, el motor se calentará y la temperatura del habitáculo del vehículo será la adecuada para desempañar los cristales. Además, hasta que el aceite no aumente su temperatura, el aire acondicionado no saldrá caliente, lo que impediría poner en marcha el siguiente consejo.

- Aire acondicionado caliente. La solución más directa y eficiente es poner el aire acondicionado caliente a la máxima potencia, dirigido a las lunas. De este modo, se evaporará el agua que se acumula en los cristales. Muchos coches tienen una función en la que se orienta el aire acondicionado directamente al parabrisas del coche. Respecto a los retrovisores, en los coches más modernos existe una función que los calienta.

- Ya en marcha, mantener una temperatura constante. Una vez hemos conseguido desempañar las lunas, debemos mantener una temperatura constante en el vehículo. Es muy fácil que vuelva a aparecer la humedad y que empañe de nuevo los cristales. Para impedirlo, con mantener una temperatura de 18º C o algo superior en el habitáculo bastará. Además, cuantos más grados se exijan al aire acondicionado, más combustible consumirá el vehículo.

- Un correcto mantenimiento de los filtros de habitáculo y sistema de aire acondicionado. Con todo ello, “Elige Calidad, Elige Confianza” recuerda que también durante los meses invernales debemos preocuparnos de realizar un correcto mantenimiento del aire acondicionado y de los filtros de habitáculo. Comprobar el estado del filtro y conservarlo en buen estado ayuda a que el aire del exterior entre limpio. Y un buen mantenimiento del sistema del aire acondicionado ayudará a desempañar las ventanillas con más efectividad. Si se percibe un olor extraño de las salidas del aire, puede que haya que revisarlo. Fugas, bajos niveles de refrigerante, obstrucciones,..., son muchas las causas que pueden generar un fallo en el sistema y una notable pérdida de visibilidad durante la conducción.