El Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO), promovido por Arval, compañía de movilidad del Grupo BNP Paribas, acaba de publicar su 14º ‘Estudio de Tendencias de Movilidad Corporativa' en 12 países de Europa, que incluye una completa visión del mercado automovilístico y sus tendencias. El barómetro analiza el sector en base a 4.000 entrevistas a gerentes de flotas que representan los principales sectores de actividad, así como todos los tamaños de flotas y empresas.

Dentro de las principales conclusiones destaca que el 70% de las empresas españolas tiene en cuenta las emisiones de CO2 en sus flotas de automóviles, el porcentaje más elevado de los países europeos analizados, que arrojan una media del 59%. Los gestores de flotas europeos son conocedores del impacto que tendrá la entrada en vigor el nuevo ciclo de homologación de vehículos WTLP y el 44% ya han implementado, o planean implementar, cambios en sus políticas de vehículos de empresa por esta nueva normativa. Las empresas se vuelven cada vez más conscientes de su impacto ambiental, y los objetivos de Responsabilidad Social Empresarial se integran progresivamente en las estrategias de flotas corporativas.

El barómetro también indica que el porcentaje de empresas que considera que sus flotas de vehículos aumentarán en los próximos tres años (un 14%, cifra cuatro puntos superior a la de 2017 y en línea con el resto de la UE), es más del doble de las que creen que sus flotas disminuirán. Esta tendencia se aprecia más en las medianas y grandes empresas (un 31% creen que su flota crecerá, frente al 24% del año anterior). En las pymes, el optimismo es moderado: aunque el dato crece en relación con el año anterior, sólo el 10% aspira a aumentar su flota frente al 4% que cree que tendrá que reducirla.

Entre el resto de socios europeos, el 24% de las grandes empresas prevé aumentar flota, un punto porcentual más que el ejercicio anterior, mientras que entre las pymes ese porcentaje llega al 15%. El análisis combinado entre el crecimiento potencial de la flota y el crecimiento experimentado en el PIB (2017) por los países de la UE, sitúa a España entre los más destacados, muy por encima de la media, según los datos del Observatorio CVO.

Por otro lado, el renting repite como la opción de financiación preferida por las empresas españolas para la compra de sus vehículos corporativos, ya que supone un 41% de todas las operaciones, un 4% más que el año anterior, aumentando la distancia con la compra directa (33%) y el leasing (19%). En Europa, las empresas se decantan por la adquisición directa en el 39% de las veces, con el renting (28%) y el leasing (26%) muy parejos. Cuando se habla sólo de flotas, el renting aumenta aún más su liderato: el 66% de los vehículos de flota se financia por esta vía en España, el país europeo con una mayor penetración del renting en las flotas (la media europea es del 44%).

El informe promovido por Arval refleja también una aceleración en los tres próximos años hacia una nueva combinación energética de los automóviles de flota. En este sentido, el 76% de las grandes empresas españolas considera, o ha considerado incorporar a sus flotas, en los próximos tres años, vehículos de nuevas tecnologías (tres puntos más que en Europa). Este porcentaje se reduce al 41% en la mediana empresa (47% en Europa) y al 22% en la pequeña (33% en Europa).

Por otro lado, compartir vehículo con otras firmas es la principal alternativa que valoran las firmas españolas al coche de empresa, opción contemplada por el 19% y utilizada por el 15%, porcentajes inferiores a la media europea. El 18% de las compañías nacionales comparte conductor y un 22% valora hacerlo, cifras también por debajo del resto de países analizados. Casi un tercio de las firmas españolas ya utiliza o valora aceptar otras alternativas al coche de empresa en el próximo trienio, cinco puntos porcentuales menos que la media comunitaria.

Por su parte, el uso de sistemas telemáticos para la gestión de flotas está más extendido en España que en el resto de Europa. Según datos del barómetro, el 42% de las firmas con más de medio millar de empleados en plantilla declaró utilizar dispositivos telemáticos en sus flotas, un 12% por encima de la media europea. Las firmas de entre 100 y 499 trabajadores cuentan con estos dispositivos en el 32% de los casos (6 puntos más que en Europa). Estos porcentajes caen drásticamente en las pymes, donde la utilización decae en comparación con el resto de socios comunitarios.