Dentro de siete años, los consumidores preferirán adquirir un coche eléctrico antes que de combustión. Y no sólo por las facilidades que brindan este tipo de motores, sino porque podrán comprarse en el mercado a un precio mucho más asequible, según un estudio de Bloomberg New Energy Finance recogido por Faconauto.

De acuerdo al informe, en 2025 el precio de los coches eléctricos será inferior al de los de combustión y seguirán bajando en los próximos años hasta los 100 euros teniendo sólo en cuenta el precio inicial de compra del vehículo, sin considerar otros aspectos como el ahorro de combustible, el menor coste en reparaciones y mantenimiento, o el precio total del mismo durante su vida útil.

La clave que explica este abaratamiento está en las baterías, según el análisis de Bloomberg. En 2009 el coste de las baterías por kilovatio/hora se situaba alrededor de los 1.000 euros, mientras que ahora ha caído hasta poco más de 200. De manera paralela, este abaratamiento coincide con una mayor autonomía, teniendo tamboén en cuenta el aumento de la producción y la implantación de economías de escala, que darán lugar a una mayor variedad con precios más competitivos.