El primer autobús autónomo de Cataluña, bautizado como Érica, ha circulado por las calles de Martorell (Barcelona) en su recorrido por diversas localidades de la comunidad. El vehículo, que ha acogido hasta ahora a más de 11.700 viajeros, funciona sin conductor gracias a un sistema GPS de gran precisión y numerosos sensores láser que permiten seguir el recorrido y detectar los obstáculos.

El nombre Érica responde a las iniciales de sus principales rasgos característicos: eléctrico, revolucionario, inteligente, compartido y amable. La unidad ofrece una capacidad para 12 personas (seis sentadas y seis de pie) y es 100% eléctrico, climatizado, accesible para personas con movilidad reducida e incorpora una rampa automática que se despliega al llegar a la parada.