La crisis y la subida del precio de algunos metales han provocado que los ladrones se fijen en un nuevo botín: los catalizadores de vehículos. Los delincuentes los sustraen en plena vía pública, principalmente a furgonetas y todoterrenos, porque tienen un chasis alto.

El catalizador contiene metales preciosos, como el paladio, el rodio y el platino. La pieza, en el mercado negro, se llega a pagar a unos 400 euros. Sin embargo, los afectados, entre reponerla y la mano de obra, pueden gastarse entre mil y 4.000 euros, dependiendo del tipo de vehículo. Uno de los factores que ha influido en el aumento de este tipo de robos es la importante subida que ha experimentado el precio del platino.
Lo que hace unos meses eran casos aislados, actualmente se trata de una problemática extendida, de la que no se han facilitado datos oficiales. Responsables de taller reconocen que, al ser una pieza cara, las aseguradoras intentan retrasar el pago, y, por ello, la estancia del vehículo en el taller se puede eternizar de tres a cuatro semanas.
En España, hay muy pocas empresas que se dedican al reciclaje de catalizadores. Los compran en desguaces y clasifican los materiales que llevan en su interior.