España se ha convertido en un "imán" para el sector de la automoción, según un informe de Standard & Poor's (S&P), recogido por Finanzas.com, en el que la agencia estadounidense ha afirmado que "hasta la fecha" no ha habido en el país una "transición importante" hacia los vehículos alternativos.

Los fabricantes del sector han considerado "históricamente" a España como el país de elección en Europa occidental para el ensamblaje de vehículos gracias a las ventajas proporcionadas por su "logística integrada", su base de suministros "madura" y la mano de obra "cualificada y de bajo coste en comparación con la media europea". Según el estudio, el Gobierno promociona la industria regularmente como un "faro de éxito y un reflejo de la revitalización de la economía española", basada en la moderación salarial, el crecimiento de la productividad y las exportaciones.

Tras la adquisición de Opel, el Grupo PSA es el líder del mercado en España, con una cuota del 21,7%, seguido por el Grupo Volkswagen, con un 19,8%, y por Renault-Nissan-Mitsubishi. Según S&P, las ganancias de SEAT han compensado la cuota de mercado decreciente de la marca Volkswagen.

La agencia ha recordado que con entre 1,2 y 1,3 millones de vehículos vendidos, el mercado español ocupa el número cinco en matriculaciones en Europa Occidental tras Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido. En concreto, en 2017, las matriculaciones en España crecieron un 8% (1,23 millones de vehículos), lo que supuso el mejor resultado desde 2007. Según la agencia, este crecimiento "constante del registro de automóviles de pasajeros desde 2013 refleja las mejores condiciones económicas en el país". Aunque el mercado no haya alcanzado aún el volumen anterior de 1,6 millones de unidades vendidas en España entre 2004 y 2007, "todos los indicadores sugieren que el impulso no se ha ralentizado".

S&P ha hecho hincapié en la "tendencia clave" que supone en Europa la reducción de las emisiones de los vehículos. Los coches diésel representaron un 36,7% de las ventas totales en Europa en marzo, con una caída de 8,6 puntos porcentuales en tasa interanual. Entre los mercados donde la venta de vehículos diésel está cayendo "abruptamente", se incluyen España, el Reino Unido, Austria e Irlanda. En España, el volumen de matriculaciones de coches con esa motorización cayó un 25% en el primer trimestre, el mayor descenso después del Reino Unido y Francia.

Sin embargo, en los dos últimos países, los incentivos para la adquisición de vehículos eléctricos incluyen primas para cambiar coches diésel, subraya la agencia. Los incentivos a la compra también son "más altos" que en España, donde los principales ayuntamientos (como Madrid, Barcelona, Zaragoza y Valencia) están reduciendo un 75% el impuesto de circulación anual para los coches eléctricos y eficientes.

Las reducciones se aplican a los impuestos de los coches de empresa para los vehículos eléctricos puros o híbridos enchufables (30%), para los híbridos y los que utilizan gas licuado de petróleo (GLP) y gas natural (CNG) (20%). Estos incentivos no han respaldado "hasta la fecha" una "transición importante" hacia los vehículos alternativos, destaca S&P. En España la cuota de eléctricos es "significativamente" menor al 1%, frente al 29% que representan en Noruega, de acuerdo a los datos de ACEA.