Faconauto ha valorado positivamente la recuperación del Ministerio de Industria y el hecho de que éste asuma también las competencias de comercio, a la que, sobre el papel, se le da más relevancia. En opinión de la patronal, esta configuración podría facilitar la interlocución con el sector para afrontar la transformación que está experimentando la automoción.

En cualquier caso, Faconauto considera que el cambio que está sufriendo el sector es transversal, por lo que será esencial que el nuevo Ministerio de Industria, Comercio y Turismo trabaje estrechamente con los otros ministerios que, necesariamente, tendrán vinculación con el automóvil, como son el de Hacienda, Economía y Empresa y el de Transición Energética.

La patronal ha indicado que esa coordinación se podría plasmar en un plan global para el automóvil que debería girar alrededor del medio ambiente, en cuya mejora la automoción tiene que jugar un papel clave en los próximos años. Pero también tendría que contemplar la seguridad vial, los nuevos modelos de movilidad, los nuevos canales de comercialización, la implantación de vehículos de energías alternativas, autónomos y conectados o el desarrollo de la competitividad de la parte industrial.

Faconauto ha recordado que las propuestas en las que viene trabajando el sector están muy en línea con las que el Partido Socialista plasmó en su último programa electoral, para las Elecciones Generales de 2016, donde se incluían, entre otros puntos, la puesta en marcha de un plan de renovación del parque centrando en vehículos más eficientes y seguros, diseñar una estrategia para el desarrollo de los vehículos de energías alternativas o la reforma de la fiscalidad vinculada al automóvil, en el marco de una reforma fiscal ecológica.

“Saludamos la estructura del nuevo Gobierno y nos ponemos a su disposición para trabajar y para impulsar medidas que permitan seguir generando actividad y empleo”, ha declarado el presidente de Faconauto, Gerardo Pérez. “La automoción se encuentra en un punto de inflexión que obliga al Gobierno, a las Administraciones Públicas, redes de distribución, fabricantes y a los fabricantes de equipos y componentes a aclarar cuál va a ser la estrategia del país para aprovechar los mayores cambios a los que se enfrenta el sector en los últimos 50 años”.