Fagenauto, la patronal que agrupa a las Redes de Agentes y Servicios Oficiales de la mayor parte de las marcas que operan en España, considera “precipitado” que el Gobierno “sentencie públicamente” una tecnología como el diésel, que, según explica en un comunicado, “está siendo usada por millones de españoles en la actualidad, ue forma parte importante de los vehículos que se producen en las fábricas de nuestro país y que sigue teniendo una importante demanda por parte de los clientes”.

Fagenauto considera “poco acertadas” las manifestaciones en el Congreso de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de que “el diésel tiene los días contados” y que su “impacto” en la calidad del aire “es lo suficientemente importante como para ir pensando en un proceso de salida”.

A partir de aquí, es importante para la Federación que “todas las partes implicadas en este asunto reflexionen sobre el futuro de las motorizaciones que se instalarán en los vehículos y se establezca un plan de ayuda para que los conductores con vehículos más antiguos puedan comprar otros nuevos, más eficientes y, por ende, menos contaminantes”.

Es importante recordar, según Fagenauto, que aquellas personas que tienen vehículos más antiguos normalmente son los que disponen de rentas más bajas. “En este sentido, no parece coherente que un Gobierno de corte socialdemócrata tome medidas que afecten negativamente a quien menos poder adquisitivo tienen. Antes de dar por muerto al diésel, el Gobierno debe poner en marcha un proceso para lograr que España reduzca la edad media del parque, que hoy es de más de once años, diseñando medidas concretas y soluciones que den una alternativa al actual nivel de emisiones de partículas”.

Respecto al diésel, Fagenauto indica que tecnológicamente no es comparable el nivel de emisiones de los últimos motores diésel que cumplen las normas Euro 6. “Estos son motores mucho más eficientes en cuanto a las emisiones y tecnología respecto del parque diésel con más antigüedad en España”. Esto refuerza la posición de la entidad respecto de que lo más importante en estos momentos es establecer un plan de ayudas para sustituir los coches, diésel o gasolina más antiguos.

“El objetivo final debe ser diseñar, fabricar y comercializar vehículos con las tasas de emisiones lo más bajas posibles, pero eso no se logra con grandes titulares”, en opinión de la patronal, sino “alineándose todas las partes implicadas, Gobierno, fabricantes y redes de distribución, para buscar soluciones reales a un problema tan importante como es reducir la contaminación”.