Ford ha presentado un prototipo de capó realizado a base de fibra de carbono, que pesa un 50% menos que uno de acero, con la consiguiente reducción del peso total del coche y de consumo de combustible.

La presentación del capó ha tenido lugar en la feria Composites Europe de Dusseldorf (Alemania). El proyecto -denominado Hightech- se inició en 2010 y está previsto que se complete en septiembre de 2013. Comprende el desarrollo, de una manera eficiente, de piezas de fibra de carbono para el chasis que puedan ser incorporadas a las cadenas de montaje.
La fibra de carbono empleada es del mismo tipo que se utiliza para construir vehículos deportivos de altas prestaciones o de competición de altas prestaciones, y sus tiempos de producción son lo suficientemente rápidos como para incluir este componente en los procesos habituales de fabricación en serie. La pieza ha obtenido además unos resultados satisfactorios en las pruebas de impacto realizadas por Ford.
Los ingenieros de Ford están investigando la utilidad de diversos materiales y la introducción de nuevos procesos de fabricación en colaboración con Dow Automotive Systems y con financiación del estado de Alemania Rin Norte-Westfalia. El compromiso de ambas empresas es hallar una forma de disponer de fibra de carbono a bajo coste y producir vehículos en grandes volúmenes. Ford calcula que la fibra de carbono y otros materiales parecidos permitirán que los coches pesen unos 340 kg menos de media al final de esta década.