Los frenos ABS son el sistema de frenado más común en los vehículos actuales. Sin embargo, a pesar de ser un avance que ha salvado una enorme cantidad de vidas a lo largo de los años, tampoco es infalible. A continuación, Loctite recoge en el Blog Ruta 401 las diez averías más frecuentes que se pueden producir en un sistema de frenos ABS.

1. Presencia de burbujas de aire en el circuito. La presencia de burbujas de aire puede alterar el correcto funcionamiento del sistema, lo cual puede ocasionar la desconexión del sistema ABS. Lo más aconsejable en este caso es realizar un purgado del circuito.

2. Mala circulación del líquido de frenos. El circuito de frenos ABS está formado por tuberías rígidas y tubos más flexibles, los cuales se pueden doblar o deformar, principalmente a causa de impactos. Estas deformaciones pueden provocar que el líquido de frenos no circule correctamente por el circuito, de forma que el ABS recogerá datos extraños y dará un mensaje de avería.

3. Pistones gripados. Si no se cambia el liquido de frenos en el tiempo que recomienda el fabricante, los pistones pueden acumular demasiada suciedad y óxido. Esto puede causar un mal funcionamiento de las pinzas de freno, lo cual será detectado como una avería por el sistema.

4. Fugas en los pistones. La suciedad no es el único enemigo de los pistones. Otro de los factores que puede provocar una señal de avería son las fugas de líquido, lo que resulta en una pérdida de presión (y de eficacia) al pisar el pedal del freno.

5. Averías en la centralita ABS o en la del coche. En ocasiones, la avería se puede deber a un comportamiento erróneo de la propia centralita. Esto provoca que las señales y datos manejados no se correspondan con la realidad ,y en consecuencia, se produzcan comportamientos anómalos en el ABS.

6. Fallos en las electroválvulas. Son las encargadas de regular la presión de frenado. Pueden hacerlo rueda por rueda o entre ruedas del mismo eje. En ocasiones, estas electroválvulas no se pueden reparar y su avería supone la sustitución de todo el sistema hidráulico.

7. Daños en los sensores. Los sensores de rueda son fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema ABS. Aunque suelen estar protegidos, pueden llegar a dañarse a causa de golpes. El exceso de suciedad también afecta a su rendimiento.

8. Cables rotos o en estado defectuoso. No es demasiado común, pero, al igual que los sensores, los cables pueden sufrir roturas o desperfectos a causa de golpes o rozaduras que corten la comunicación con la centralita.

9. Acumulación de suciedad en los anillos. Los anillos son partes de un sensor ABS similares a las ruedas dentadas. No es habitual que sufran averías, pero pueden dar problemas si se acumula en ellos demasiada suciedad u óxido.

10. Indicación de avería errónea. En ocasiones los frenos ABS dan un mensaje de error de forma continua, incluso cuando se frena levemente, aunque la respuesta del vehículo sea correcta. Esto puede deberse a un simple fallo en el interruptor del ABS, un elemento bastante barato y fácil de sustituir.