El sector del automóvil incorporará a corto plazo la nanotecnología en alguno de los elementos del vehículo, como los sensores para mejorar la eficiencia del motor y las conducciones del combustible. Así lo ha indicado Adolfo Benedito, responsable del Departamento de Materiales del Instituto Tecnológico del Plástico Aimplas.

En automoción, en los próximos meses los nuevos modelos ya incorporarán algún elemento de nanotecnología, para disponer de conductores de combustible que eliminen la electricidad estática. Las aplicaciones de estos materiales son amplias y en el sector textil se están desarrollando sistemas para la protección individual con la finalidad de evitar accidentes de trabajo causados por explosiones o deflagraciones.
También se aplica esta tecnología para dar mayor resistencia a los textiles y un mejor aguante de los cambios de temperatura. Estas innovaciones se dirigen a la seguridad o al ámbito deportivo, donde más rápido se asume la tecnología en el caso del textil. El inconveniente de estos adelantos se centra en el precio, más en época de crisis, que ralentiza la implantación de las nuevas tecnologías.
Según fuentes de la organización, la dureza de estos materiales y su capacidad como conductores de electricidad permite su uso "en aplicaciones infinitas que por ejemplo permitirían aumentar la vida de los dispositivos electrónicos o conseguir pantallas tan delgadas como un papel y con capacidad de enrollarse".