Loctite habla en su último artículo técnico de los compresores de aire, haciendo hincapié en su clasificación general, tipos y criterios básicos para su elección. El compresor de aire es uno de los componentes integrados en una red neumática destinada a suministrar aire comprimido a diferentes herramientas para que estas puedan funcionar.

Para ello, aspiran el aire atmosférico y lo tratan de una forma específica en su interior con el objetivo de que a su salida actúe como fuente de energía. Posteriormente a este proceso, el aire es enfriado para que ocupe menos volumen antes de ser almacenado en el calderín o tanque. Con ello, se aumenta la capacidad de suministro de la red neumática incrementando su eficiencia.

La instalación o utilización de un compresor de aire elimina la necesidad de disponer de suministro eléctrico para hacer funcionar las máquinas. Además, las herramientas neumáticas son más duraderas, menos sensibles a la humedad y preparadas para trabajos propios del sector del automóvil como la aplicación de pinturas, el lijado de superficies, el soplado de las carrocerías, o el accionamiento de multitud de herramientas utilizadas en carrocería y en mecánica.

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