Un estudiante de diseño industrial de la Universidad de Cincinnati (Estados Unidos) ha ganado un concurso realizado por Hankook buscando la mejor idea para los neumáticos del futuro. Su prototipo, Tiltread, es una rueda compuesta por tres secciones que pueden inclinarse para adaptar su geometría a la carretera. Esto permite aumentar la superficie de contacto incluso en las curvas más bruscas. Cada parte cuenta con su propio diferencial para que puedan girar a velocidades distintas y obtener el máximo rendimiento.

El segundo puesto fue para Motiv, una rueda para terrenos difíciles. Ésta monta varios bloques de altura variable capaces de adaptarse a las rugosidades de la pista. Cada una de las superficies de contacto es independiente, y no necesita aire, por lo que este neumático no se puede pinchar.
El tercer premio fue para una rueda 'verde', que separa la cubierta en varias secciones intercambiables. Así hace posible que sólo haya que cambiar algunas partes del neumático cuando se estropean.
Tampoco faltaron ideas más futuristas, aunque más difíciles de llevar a la práctica. Intelligence Future Tire propone todo un nuevo sistema de transmisión en el que la rueda queda 'suspendida' entre los ejes mediante un campo magnético. Un sistema de imanes la haría rodar sin rozamiento, además de ayudar a la suspensión del vehículo.
"Hankook propuso un gran reto, que permitió a los estudiantes enfrentarse con una perspectiva real al proceso de desarrollo y fabricación de ruedas, así como a las necesidades de rendimiento a las que hay que enfrentarse", aseguró uno de los profesores de la Universidad de Cincinnati al respecto del concurso.
Los alumnos que consiguieron los primeros puestos en el concurso, además, pudieron ver sus diseños hechos realidad. Hankook los fabricó para exponerlos en el SEMA Show, una feria de productos especiales para automóviles que se celebra cada año en Las Vegas (Estados Unidos).