La publicación de los índices de precios al consumo, IPC, que elabora y publica el Instituto Nacional de Estadística, INE, ha puesto sobre el tapete una aparente contradicción: el precio de los automóviles ha bajado en octubre en un 0,8 % mientras que la inflación registrada en ese periodo subió un 0,8 %.


La explicación más inmediata se basa en la entrada en vigor del Plan PIVE que ha sido apoyado desde las marcas con ofertas muy agresivas que se han sumado al descuento ofrecido por el plan. De ese modo, mientras que el IPC del periodo enero octubre ha subido en un 2,9 %, los vehículos han subido el 1,2 % en ese mismo periodo.
Sin embargo, a la vez que el precio de los automóviles se modera los repuestos no lo hacen tanto aunque también crecen por debajo del IPC general (el 2,4 % en los diez primeros meses del año frente al ya indicado 2,9 %).
El caso de los lubricantes es singular al estar íntimamente relacionado con la evolución del precio internacional del crudo. Ese renglón ha disminuido un 1,8 %, aunque ya se acumula una subida del 10,8 % entre enero y octubre.
La subida del precio de las reparaciones en octubre ha sido muy fuerte, un 1,5 % en octubre y un 4 % en los diez primeros meses del 2.012.