La rentabilidad de los concesionarios retrocedió de nuevo al -1% durante el primer trimestre de este año, volviendo así al nivel de los peores momentos de la crisis, debido, principalmente, al desplome de las matriculaciones -menos de la mitad que en 2007- y a la caída de la actividad de los talleres, según refleja el Informe Rentabilidad de las Redes de Distribución elaborado por Snap On Business Solutions para Ganvam.

Este dato rompe con la tendencia iniciada el pasado año y que hacía pensar en una posible recuperación de las cuentas de los concesionarios, después de que cerraran el anterior ejercicio con una rentabilidad del -0,3%, cifra relativamente baja si se compara con las fuertes caídas de los trimestres anteriores.

Ganvam atribuye este empeoramiento de los resultados de las redes oficiales al retroceso de las ventas de nuevos, que apenas superaron las 178.000 unidades hasta marzo. Este hundimiento de la demanda interna por la entrada en una nueva recesión, unida a la falta de crédito que atenaza a particulares y empresas, han provocado una caída del 30% del tráfico a los concesionarios.

Sólo el mercado de ocasión está salvando las cuentas de resultados de muchos concesionarios, que parecen tener puestas sus miras en este área como alternativa al mercado de nuevos. No obstante, la ausencia de financiación para garantizar un stock mínimo de vehículos o, en su caso, la dificultad para conseguir una ampliación de crédito, comienzan a pasar factura ya a estos profesionales.

La buena marcha de las ventas de usados mejoró la contribución del área de ventas a la rentabilidad de los concesionarios, al pasar del 22% en el primer trimestre de 2011 al 35% en el mismo periodo de este año. De este modo, el VO se va convirtiendo poco a poco en el nuevo 'salvavidas' de los concesionarios, llenando así el hueco que hasta hace relativamente poco ocupaba la posventa.

Por otro lado, el desplome de las matriculaciones y el creciente envejecimiento del parque están afectando de lleno a la actividad de posventa (taller y recambio), con una caída no sólo del volumen de reparaciones -los coches nuevos en garantía son los que más pasan por el taller- sino también de factura media por visita, ya que los vehículos viejos dejan menores márgenes.

Para paliar esta situación, los talleres vienen aplicando descuentos y campañas promocionales que a todas luces deberán mantener en un futuro si quieren compensar la pérdida de negocio que provoca el creciente envejecimiento del parque. Y es que a día de hoy el 43,7% de los coches supera los diez años, porcentaje que podrá superar el 50% en menos de dos años si no se invierte la tendencia.

En esta tesitura, la aportación de las áreas de taller y recambios se redujo sensiblemente, con descensos de seis y siete puntos porcentuales, respectivamente. Así, los repuestos generan actualmente el 44% de la rentabilidad de los concesionarios (frente al 51% en el primer trimestre de 2011), mientras que en el caso de los talleres esta cifra baja hasta el 21% (frente al 27% anterior).