La medida adoptada por el Gobierno de incrementar tres puntos el IVA, hasta el 21%, y su puesta en marcha el pasado 1 de septiembre pueden producir un aumento de las ventas fraudulentas de Vehículos de Ocasión (V.O.), según Red Europea de Garantía de Vehículos, REGV, empresa líder en garantías mecánicas para todo tipo de vehículos motorizados y especializados en coches de segunda mano.

Hace unos años, el difícil panorama económico trasladó las ventas de coches usados en concesionarios a transacciones entre personas. El problema es que muchos profesionales del Vehículo de Ocasión no pueden hacer frente a los gastos que supone el mantenimiento de un local y se hacen pasar por particulares para vender sus productos, convirtiéndose en vendedores piratas y contribuyendo al aumento de la economía sumergida en este sector. Esta situación es previsible que se agrave con la nueva medida adoptada por el Gobierno, sobre todo, porque las ventas de V.O. entre particulares están exentas de IVA y sólo se gravan con el 4% del Impuesto de Transmisiones Particulares.

La actividad que realizan los falsos vendedores de coches usados está considerada fraude y es una competencia desleal para los profesionales de la venta de Vehículos de Ocasión. REGV quiere hacer hincapié en que la compra de vehículos a estos pseudoprofesionales sin contrato, no sólo está considerada delito sino que puede acarrear multitud de problemas para el comprador ya que no hay garantía que pueda responder sobre el estado del coche ni de futuros problemas tras la compra.

REGV junto con las distintas asociaciones de vendedores de automoción calculan que alrededor del 15% de las ventas de vehículos se hacen a estos compradores piratas, que realizan una actividad comercial encubierta, haciéndose pasar por dueños particulares del coche. Esta venta ambulante de coches es una competencia desleal para los profesionales del V.O. y está ocasionando graves perjuicios económicos al sector. La subida del IVA puede llegar a aumentar este porcentaje en más de un 20% y, sobre todo, en coches de más de 100.000 kilómetros o que superen los diez años de antigüedad.