El adelanto de las compras de coches por parte de los particulares durante el mes de agosto, antes de la reciente subida del IVA al 21%, no es sino 'el último aliento' del sector de la automoción antes de adentrarse en el que quizás sea 'el periodo más funesto de la historia reciente', según señaló hoy el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), Juan Antonio Sánchez Torres.

El responsable de Ganvam explicó que el repunte de las ventas de particulares no deja de ser "anecdótico", pues no supone más que un adelanto de algunas compras que ya estaban previstas para los próximos meses; además, traerá consigo un 'efecto rebote' con mayores descensos a causa del impacto de la subida, que encarecerá los coches en unos 650 euros de media.

Este alza de precios, unido a la incertidumbre económica y la dificultad para encontrar financiación factible supondrá "un cóctel explosivo" para el sector, reduciendo las matriculaciones en el conjunto del año por debajo incluso de las 700.000 unidades, lo que supondrá un descenso cercano al 13% frente a un año para olvidar como ya fue el pasado 2011.

"La escasa fluidez de crédito es un verdadero problema en un mercado donde ocho de cada diez operaciones se financian, pero también afecta a las propias pymes del sector, que cada vez encuentran más difícil encontrar fondos con los que hacer frente a su circulante", añadió Sánchez Torres.

En este sentido, alertó de que a lo largo de este año podrían perderse más de 3.000 puestos de trabajo sólo en las redes de distribución, tras el cierre de medio millar de pequeñas y medianas empresas; pérdidas que vendrían a sumarse a los 40.000 empleos y 2.500 pymes destruidas desde que estallara la crisis hace ya un lustro.

Para evitarlo, el presidente de Ganvam solicitó al puesta en marcha de un paquete conjunto de medidas, entre las que destaca un plan en favor del automóvil que incluya acciones para favorecer la renovación del parque y la reactivación de la demanda, lo que además revertiría a favor de las arcas públicas gracias a los ingresos extra por IVA, Impuesto de Matriculación -en su caso- y tasas a los Hidrocarburos.

Asimismo, pidió la eliminación del anacrónico Impuesto de Matriculación, cuyo origen se remonta al antiguo Impuesto de Lujo, aún vigente pese a ir en contra de las directrices de la Comisión Europea más orientadas a gravar el uso que la compra.

Finalmente, destacó la importancia de activar lo antes posible una línea de crédito que facilite la financiación en el sector, además potenciar la seguridad y proteger al área de posventa estrechando la vigilancia sobre las inspecciones de ITV, que actualmente "se salta" casi uno de cada cuatro coches.