El tráfico de visitantes a los concesionarios españoles se redujo un 30% en los primeros meses del año, agravado por la crisis de la demanda interna, la falta de crédito y la incertidumbre que planea sobre el sector ante la rumorología generada en torno al 'uso y consumo' del automóvil, según señaló hoy la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), que representa a 4.600 concesionarios/servicios oficiales y 3.000 compraventas.

Para Ganvam, la convulsa situación económica que atraviesa el país no es un buen aliado para las ventas, máxime tras confirmar el Banco de España que la caída del PIB en este segundo trimestre será más grave de lo esperado. La recesión, unida a la escasa fluidez del crédito en un mercado donde ocho de cada diez compras se financian, justifican en parte este desplome cada vez mayor de la demanda.

No obstante, a este ambiente de desasosiego también contribuyen los constantes rumores y 'globos sonda' sobre posibles medidas que aumentarían la presión fiscal sobre los conductores, lo que está llevando a muchos de ellos a replantearse su compra.

Así, las especulaciones sobre un posible 'céntimo verde' que gravaría los hidrocarburos en cerca de cinco céntimos el litro no contribuyen a insuflar confianza, sino que generan un "efecto disuasorio" a la compra, al igual que intervenciones como la de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiendo de los posibles efectos cancerígenos del combustible diésel cuando siete de cada diez coches vendidos tienen esta motorización.

En este contexto, el anuncio de una posible subida del tipo general del IVA -si bien puede anticipar las compras en un primer momento- tampoco alienta las ventas, ya que el precio de los coches podría encarecerse en unos 450 euros de media, generando un impacto psicológico muy negativo sobre el consumidor que ve "cómo la vida sube mientras su bolsillo baja".

Finalmente, Ganvam recuerda que esta aparente política de "acoso y derribo" al automóvil se extiende ya también a su uso, con el reciente anuncio de reducir los límites de velocidad en vías secundarias o la posible creación de nuevos peajes en todo tipo de carreteras, lo que, unido al resto de factores, supone desincentivar el uso y, por derivación, la compra.

Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, "si queremos reactivar un sector estratégico para la economía y el empleo de nuestro país, debemos empezar por transmitir confianza en lugar de generar nuevas incertidumbres. Y para ello la solución pasa por aprobar un plan de activación de la demanda que contemple incentivos a la retirada de los vehículos de mayor edad a cambio de la compra de uno nuevo o seminuevo. De esta forma, rejuveneceríamos el parque y alentaríamos una demanda totalmente deprimida".