Las matriculaciones de automóviles se situaron en 12.279 unidades en la primera quincena de septiembre, lo que supone una caída del 27,6% con respecto al mismo periodo del año anterior, según datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) facilitados a la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam).

Las ventas a particulares, consideradas el termómetro real de la evolución del mercado, se contrajeron un 26,7%, con 7.012 operaciones, confirmando así que la subida de tres puntos en el IVA aplicada desde este mismo mes retraerá aún más la demanda -por debajo incluso de las 700.000 unidades- hasta niveles difíciles de asumir por la distribución. La rentabilidad de los concesionarios se sitúa actualmente en el -1%.

Por su parte, las ventas a las empresas se desplomaron un 31,5% en la primera mitad del mes, hasta situarse en 4.654 unidades, con descensos de al menos dos dígitos en todas las comunidades autónomas salvo en Baleares y Murcia, donde las ventas remontaron ligeramente.

En el canal de alquiladoras, por su parte, las matriculaciones subieron ligeramente estables ( 2,3%, con 613 unidades) debido a los buenos resultados registrados en el Archipiélago Balear, principal destino de estos vehículos, compensando así la fuerte caída producida en otras comunidades.

El presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, señaló que "estas cifras confirman nuestros temores sobre un posible agravamiento de la crisis del sector. Si a un mercado paralizado por la falta de financiación, la caída del consumo y la incertidumbre de cara al futuro le sumas una nueva subida de impuestos, es inevitable que la demanda se deprima aún más".

Además, el responsable de la asociación recordó que "buena parte de las ventas cerradas en esta primera quincena tuvieron su origen a finales del pasado mes, ya que los adelantos abonados entonces aún no se veían afectados por la subida del IVA; de ser así, es probable que las caídas de los próximos meses sean aún mayores".

En esta coyuntura, Sánchez Torres defendió la puesta en marcha de un plan integral de apoyo al sector automoción con el que dinamizar las ventas de vehículos, incluyendo medidas como incentivos a la retirada de los coches de mayor edad; la reducción o supresión del anacrónico Impuesto de Matriculación; la mejora de la financiación para concesionarios y clientes; la lucha contra talleres clandestinos y la venta callejera; o la liberización efectiva de las ITVs, entre otras propuestas.