Las ventas de coches usados se redujeron un 7,8% en los ocho primeros meses del año, hasta situarse en 999.334 unidades, evolución que a estas alturas del año hace difícil pensar en que el ejercicio pueda cerrar en positivo, tal y como en un principio preveía el sector, según muestran los datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) para la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam).

El informe de la asociación atribuye esta caída de las ventas a factores macroeconómicos como la entrada en una nueva recesión, el aumento del paro o la escasa financiación, aspectos que han detraído el consumo tanto en el área de nuevos como en el de usados de menor edad.

De hecho, el impacto de los vaivenes económicos fue muy similar en ambos mercados, circunstancia que explica que la relación de ventas VO/VN se mantenga en 1,9 a 1, exactamente la misma proporción que en el mismo periodo del año anterior.

No obstante, de cara al futuro, Ganvam explicó que la reciente subida del IVA no debería impactar negativamente en la demanda de usados, pues los precios se verán prácticamente inalterados, ya que este impuesto tan sólo se aplica al margen de beneficio que obtiene el profesional (la diferencia entre el precio de compra y el de venta).

Por tramos de edad, en los ocho primeros meses del año se registraron importantes caídas en los vehículos de menor edad, tanto en el tramo de menos de tres años (-19%) como en el de tres a cinco años (-24,7%) y de cinco a diez años (-9,5%), siendo los de más de diez años los únicos que aumentaron ligeramente sus ventas ( 2,7%), y ya suponen casi la mitad de las operaciones totales.

En este alza de las operaciones de coches veteranos tiene mucho que ver la labor de los vendedores profesionales (concesionarios y compraventas), cuyas ventas en este nicho de mercado marcaron la excepción, con un repunte del 13,6% gracias a la buena acogida de estos vehículos que se comercializan con todas las garantías.

Sin embargo el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, mostró su preocupación ante la comercialización de estos usados mileuristas de más de diez años, por parte de particulares, ya que a diferencia de las realizadas por profesionales se trata de operaciones que no incluyen la garantía europea de un mínimo de un año, carecen de contratos y no aseguran que el coche haya pasado todas las revisiones oficiales. "Estas ventas sin la intervención de profesionales constituyen un verdadero peligro para el medio ambiente y, sobre todo, para la seguridad vial. En un parque automovilístico como el español, en el que un 43,7% de los coches supera los diez años, es necesario garantizar que todo vehículo que circule cumpla con unos mínimos de seguridad", explicó el responsable de la asociación.

En la actualidad, los particulares concentran el 59,9% de las operaciones del mercado de VO hasta agosto -frente al 58,7% que representaban en idéntico periodo del año anterior- de las cuales el 65% se producen con vehículos de más de diez años, frente al 56% de un año antes. Las ventas realizadas por profesionales descendieron un 7,8% en el acumulado del año.