Ford incorporará al nuevo Mondeo, que saldrá a la venta a mediados del próximo año, un cinturón de seguridad trasero, hinchable, que auna las prestaciones de un cinturón de seguridad convencional a las de un airbag para reducir las lesiones de cabeza, cuello y pecho. Estos cinturones funcionan como un sistema convencional en el uso diario y son compatibles con asientos para niños.

En caso de accidente, este cinturón se expande rápidamente para dispersar las fuerzas de colisión a lo largo de una superficie corporal cinco veces más grande que la que logra un cinturón de seguridad convencional.

El ingeniero responsable de los cinturones de seguridad en Ford Europa, Joerg Doering, explicó que han probado el sistema en toda la familia de dummys y afirmó que ofrece protección adicional "más allá de los sistemas estándar de cinturones de seguridad traseros".

Los datos de Ford indican que más del 90% de los usuarios que probaron los cinturones de seguridad hinchables los encontraron igual o más cómodos que los cinturones de seguridad convencionales porque están acolchados y son más suaves.