Cómo adaptar tu taller a la llegada del coche eléctrico e híbrido

Cómo adaptar tu taller a la llegada del coche eléctrico e híbrido

Los coches eléctricos e híbridos han llegado para quedarse, pero todavía pocos talleres se han adaptado a él. En 2017 ya se matricularon en España 13.000 de estos vehículos, una cifra de récord, pero los conductores que eligen este medio de transporte por sus ventajas medioambientales mencionan “no encontrar un taller adecuado” como la cuarta desventaja más importante de esta opción, entre otras como la dificultad de encontrar puntos de recarga y una menor autonomía, según un reciente estudio de Observatorio de Siniestros Asitur Focus.

El 13,2% de los usuarios de coche eléctrico encuestados echa de menos que sus pólizas incluyan “una cobertura más amplia de talleres”. Ante esta situación, cada vez más talleres inician su adaptación para ofrecer este servicio de reparaciones, que pueden entrañar algún riesgo si no se realizan con la formación y equipo adecuados. Explicamos los pasos principales a seguir.

  • Instalación de un box eléctrico: Reparar un coche eléctrico o híbrido necesita de un espacio habilitado específicamente para atender a estos vehículos. Este box debe contar con equipamiento y herramientas propias como un multímetro de categoría III a 1.000 voltios, que permitirá realizar las mediciones del voltaje del vehículo de forma segura. También es imprescindible contar con un cargador de baterías y un equipo para poder desplazar el coche por el taller sin empujarlo, ya que al girar las ruedas motrices pueden cargar los inversores y estropear el sistema eléctrico. Por motivos de seguridad, también es imprescindible instalar bancos de trabajo no metálicos, ya que puede ser peligroso cuando entren en contacto con piezas de alto voltaje. Se recomienda que los bancos sean de plástico, ya que incluso la madera puede conducir la electricidad si se mancha con aceites o grasas.
  • En cuanto a la seguridad personal, es importante que el mecánico cuente con guantes de clase 0 con capacidad de 1000 voltios, gafas de protección contra chispazos y explosiones, herramientas de trabajo aisladas y un traje protector impermeable, ya que las baterías pueden desprender una sustancia tóxica durante la reparación de los vehículos. Por último, el empleado debe estar atento para no trabajar con ninguna joya en el cuerpo para evitar todo riesgo de electrocución.
  • Instalación de puntos de recarga: Gracias a la desregulación de la figura del gestor de cargas impulsada por el Gobierno, los talleres pueden convertirse en puntos de recarga para el coche eléctrico. Esta medida, además de contribuir a mejorar la infraestructura y por tanto incentivar el uso de este tipo de vehículo, también es un atractivo reclamo para que sus usuarios vengan a nuestro taller. Sin embargo, la red de puntos de recarga aún es pequeña en España, y más aún en los talleres. Según el portal colaborativo Electromaps, en nuestro país hay casi unos 3.000 puntos, pero muchos de ellos son particulares.
  • Formación de los profesionales del taller: Actualizar los conocimientos es muy importante en un taller, pero es imprescindible para adaptarse al coche eléctrico. Lo fundamental es realizar una formación básica para que los mecánicos comprendan cómo funcionan los componentes de los automóviles híbridos y eléctricos y las principales medidas de seguridad. Este curso debe enseñar a ubicar piezas específicas de estos vehículos como el inversor, la batería de alto voltaje y el sistema de desconexión de servicio, así como prácticas sobre cómo desconectar y trabajar con piezas de alta tensión.

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