Cuando el nuevo Chevrolet Corvette 2014 llegue a finales del próximo año, se propulsará con un sofisticado 6.2L V-8 que ya ha demostrado su valía en los circuitos. Este motor alcanzará los 450 cv y permitirá una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos.

El nuevo motor LT1 del Corvette, el primero de la familia Gen 5 de motores de bloque pequeño, combina varias tecnologías avanzadas, como la inyección directa, Active Fuel Management (AFM) y sincronización variable continua de válvulas, que combinadas dan lugar a un avanzado sistema de combustión.
Así, e motor convierte al Corvette de serie más potente y rápido y de menor consumo hasta la fecha, que mejora el consumo en carretera de alrededor de 9L/100 km/h estimado por el organismo EPA en 2013. "La clave para desarrollar un coche de altas prestaciones es ofrecer más rendimiento y potencia con menos consumo, y eso es lo que hemos logrado", ha señalado Tadge Juechter, ingeniero jefe del Corvette.
El aumento de la potencia y la eficiencia ha sido posible gracias a un nivel sin precedentes de análisis -que incluyó dinámica de fluidos computacional- para optimizar el sistema de combustión, la inyección directa de combustible y los sistemas AFM y de sincronización variable de válvulas que lo acompañan. En el desarrollo del motor se ha empleado más de 10 millones de horas de análisis computacional, de ellas 6 millones (tiempo de CPU) dedicadas al avanzado sistema de combustión.
La inyección directa se ha aplicado por primera vez a esta arquitectura del motor, y es un elemento esencial para mejorar la eficiencia de la combustión, ya que garantiza que se queme todo el combustible en la mezcla de aire-combustible. Esto se consigue controlando con precisión el patrón de movimiento de la mezcla y de pulverizado de la inyección de combustible. La inyección directa también reduce la temperatura de la cámara de combustión, lo que permite aumentar la relación de compresión. Asimismo, las emisiones son más bajas, en particular las de hidrocarburo durante el arranque en frío, que se reducen en un 25%.
El sistema AFM -novedad absoluta en el Corvette- contribuye a ahorrar combustible anulando de forma imperceptible la mitad de los cilindros del motor en situaciones de conducción de baja exigencia.
La sincronización variable continua de válvulas, una innovación de GM para los motores con válvulas en culata, está ajustada específicamente para el sistema AFM y la inyección directa del LT1 a fin de optimizar aún más las prestaciones, la eficiencia y las emisiones.
Estas tecnologías sirven de apoyo a un nuevo diseño de culatas y de pistones, todo ello imprescindible para los parámetros de alta compresión que permiten el uso de una inyección directa.
La culata del LT1 presenta cámaras de combustión más pequeñas diseñadas para complementar la forma exclusiva de las cabezas de los pistones. El menor tamaño de la cámara y los pistones forjados producen una relación de compresión de 11,5:1, mientras que la culata tiene puertos de admisión grandes, rectos y rectangulares con un ligero giro para mejorar el movimiento de la mezcla. Esto se complementa mediante una inversión de las posiciones de las válvulas de escape y admisión en comparación con el diseño anterior del motor. Además, se han revisado el ángulo y la profundidad de las bujías, que ahora sobresalen más en el interior de la cámara, colocando el electrodo más cerca del centro para garantizar una combustión óptima.
Los pistones forjados presentan una forma exclusiva que se ha optimizado mediante análisis exhaustivos para dirigir con precisión la inyección de combustible y obtener una combustión más completa. El contorno de las cabezas de los pistones está mecanizado para garantizar la precisión de sus medidas, algo esencial para controlar a la perfección el movimiento de la mezcla y la relación de compresión.