La apuesta de Mazda por tecnologías de seguridad activa, que ayuda a los conductores a evitar accidentes o a reducir su gravedad, tiene uno de sus principales exponentes en el Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (SCBS). Dos recientes estudios internacionales señalan la importancia de este elemento a la hora de minimizar el riesgo de siniestros.

La incorporación del SCBS como elemento de serie en toda la gama del Mazda CX-5 ha sido elogiado por Euro NCAP. Este organismo europeo, en colaboración con el Thatcham Research Centre - un centro de investigación de seguros de reparación de vehículos - ha sometido al SCBS a pruebas exhaustivas y ha cuantificado el beneficio que supone la incorporación de este tipo de sistemas automáticos de frenada en los vehículos. Según sus propias estimaciones, si éstos se generalizasen, los accidentes de tráfico en Europa se reducirían un 27% y podrían evitar unas 8.000 muertes al año.
Estas conclusiones han llevado a la Asociación de Aseguradoras Británicas (ABI) a rebajar el coste del seguro del Mazda CX-5 en Reino Unido a partir de este mes y aplicable a todas sus versiones. Un coste que, según comenta David Wilson-Green, Director de posventa de Mazda UK, "calculamos que puede permitir ahorrar a nuestros clientes hasta 50 libras al año -unos 62 euros- en determinados modelos".
La importancia del SCBS se ve refrendada por otro informe, en este caso elaborado en Estados Unidos por el Instituto de Datos sobre Siniestros en Autopista (HLDI). Este organismo ha comparado los daños ocasionados en accidentes en los que estaban involucrados vehículos del segmento SUV que incorporaban el SCBS con otros que no contaban con este dispositivo.
El estudio revela que el número de reclamaciones por daños se reduce en un 27% en el caso de vehículos que incorporan este elemento de seguridad (2,2 reclamaciones por cada 100 vehículos asegurados, frente a una media de 3 reclamaciones en el resto de modelos). La diferencia es aún mayor en el caso de siniestros de carácter leve y medio (1 reclamación frente a 1,4 reclamaciones, respectivamente).
También se reducen tanto la frecuencia de las reclamaciones por colisión como su gravedad, en un 22 y un 11%, respectivamente. Y lo que es más importante: el número de reclamaciones por daños personales es un 51% inferior.