BMW y Contemporary Amperex Technology Ltd (CATL) han firmado un contrato de más de 1.000 millones de euros para que el fabricante chino de baterías le suministre las celdas energéticas con las que construirá sus nuevos coches eléctricos.

El acuerdo permitirá que CATL abra una fábrica de baterías de para coches eléctricos en Europa. De hecho, la firma china está buscando posibles ubicaciones en Alemania o Polonia.

Por el momento, los fabricantes europeos no se han decidido a realizar la inversión necesaria para plantar cara a los productores de baterías dominantes, todos ellos asiáticos, como son Samsung SDI, LG Chem y Panasonic, entre otros. Uno de los proveedores de partes más importantes de la industria automotriz, Robert Bosch, descartó a principios de este año la posibilidad de fabricar sus propias baterías debido a que los costes superarían los 20.000 millones de euros.

La preeminencia china en este aspecto se puede ver en una información reciente: el mayor fabricante de coches eléctricos de China, BYD, anunció esta misma semana la construcción de la que se convertirá en la mayor planta de baterías de ion-litio del mundo en 2019. El objetivo de BYD, que pretende suministrar también a otros constructores de vehículos eléctricos, es elevar su propia producción de baterías a 60 GWh anuales a partir de 2020.