Espíritu del Jarama cierra con récord de visitantes y vuelta rápida al circuito

Espíritu del Jarama cierra con récord de visitantes y vuelta rápida al circuito

Espíritu del Jarama ha celebrado durante este pasado fin de semana la mayor cita del motorsport histórico de nuestro país. Más de 25.000 personas han asistido en el trazado madrileño a la exhibición de vehículos de competición de diversas épocas, algunos de ellos haciendo su debut en España. Pero, sobre todo, fueron testigos de cómo se batía el récord de vuelta rápida del circuito, que desde hoy está en manos del holandés Klaas Zwart quien, con un Jaguar R5 de Fórmula 1 de 2004, ex Mark Webber, logró detener el cronómetro en 1’16”994.

El empresario holandés disfrutó de tres intentos durante el fin de semana para batir el 1’17”282 que consiguió Marc Gené en 2008, con un Ferrari F2007. El domingo se quedó a sólo siete décimas de lograr el reto, pero, con la pista con más temperatura, consiguió rebajar la anterior marca en casi tres décimas.

Espíritu del Jarama es un evento que pretende traer al presente una manera de vivir las carreras que hace años desapareció, con el público cerca de los boxes, pilotos y coches. Además, los espectadores pudieron conversar con algunos de los pilotos que siguen siendo ídolos a pesar del paso del tiempo como Emilio de Villota, David Piper, Salvador Cañellas, Antonio Albacete o Miguel Prieto, entre otros.

Entre los monoplazas de Fórmula 1 que volvieron a sonar sobre el trazado madrileño se encontraban el Benetton B192-Ford Cosworth (1992) del siete veces campeón Michael Schumacher, o el Arrows A18-Judd (1998) que manejó el británico Damon Hill un año después de proclamarse campeón de la Fórmula 1, aunque a algunos aficionados les gustó más contemplar al Lyncar 006 con el que debutó en Fórmula 1 Emilio de Villota en 1976 o el Minardi M186 que condujo Adrián Campos en 1987.

También se pudieron ver vehículos de categoría Indycar, Superleague Fórmula, GT, Sport-Prototipos y Turismos, en una caravana que mezclaba todo tipo de mecánicas, carrocerías, épocas y procedencias. Más peculiar resultó ver algunos de los mejores representantes del Grupo B del mundial de Rallyes, la época dorada de esta modalidad, o algunos de nuestros mejores coches que han participado en el Dakar.

Una de las novedades este año fue la presencia de más de 40 motos de gran premio. Por la bajada de Bugatti o en las curvas de LeMans se pudieron ver de nuevo a la Yamaha YZ 634A (1972) con la que la firma nipona cosechó su primera victoria en la categoría de 500 cc, la Kobas-Rotax 250 (1984) con la que Sito Pons ganó en el Jarama en 1984; la Suzuki RGV500 (1993) de Kevin Schwantz o la Suzuki XR14 500 (1975) de Barry Sheene. Especial fue el reencuentro con la pista del piloto Hervé Guilleux y su Kawasaki KR 250, ganadores del G.P. de 250 cc de 1983.

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