Rich Benoit decidió comprar un Tesla Model S y se encontró con que no podía pagar los 100.000 dólares que costaba, por lo que se puso a buscar modelos en desguaces o talleres y encontró uno que se había averiado por una inundación. Según informa El Confidencial, lo compró e intentó repararlo pero Tesla no le daba ninguna facilidad para hacerlo, ni le ofrecía piezas de recambio. Así que adquirió otro Model S, esta vez destrozado por un accidente frontal, le quitó las piezas y comenzó a subir sus avances a YouTube.

Eso fue en 2016, y después de dos años ya tiene más de 120 vídeos en los que enseña cómo ha reparado su coche, además de ayudar a todo tipo de usuarios a poner a punto sus vehículos eléctricos. Desde consejos para cambiar el pomo de una puerta, hasta una guía para que saber cómo tratar un vehículo Tesla durante el invierno.

Según cuenta el propio Rich, se ha convertido en una especie de enemigo de la marca. "Sólo hay como cinco personas por el mundo que pueden hacer este trabajo con los Tesla y algunos no lo documentan por varias razones. Hay muchos evangelistas de Tesla, y sólo muestran el lado bueno del coche".

Ante la falta de ayuda por parte de los fabricantes, Rich acaba de lanzar una campaña de 'crowdfunding' para crear su propio taller físico en el que pueda reparar estos vehículos eléctricos y ayudar a sus dueños a independizarse de los talleres oficiales. Un espacio al que, como explica el medio estadounidense Motherboard, llamará 'The Electrified Garage'. En una semana de campaña ha conseguido 6.000 dólares de los 200.000 que necesita.