El vicepresidente ejecutivo de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (ANFAC), Mario Armero, ha resaltado en el V Foro Nissan de Movilidad Sostenible, celebrado el 7 de noviembre en Madrid, que para obtener el establecimiento del vehículo eléctrico y que la industria española logre una posición de liderazgo en la producción de estos vehículos es necesario que, desde el sector y el futuro Gobierno, se trabaje en una regulación y política que garantice la certidumbre y la cohesión territorial.

Durante su intervención, Mario Armero abogó por una transición ordenada hacia un nuevo modelo de movilidad mediante una cohesión nacional que busque los objetivos de descarbonización, tal y como se establece en la Hoja de Ruta para la Descarbonización de la asociación. “Debemos hacerlo a través de una política estable que establezca un apoyo inequívoco y 360 al vehículo eléctrico”, declaró el responsable.

Además, el vicepresidente ejecutivo señaló que las ayudas establecidas en el Plan MOVES “han sido insuficientes y desiguales para los diferentes territorios de España”. En Comunidades Autónomas como Extremadura, La Rioja o Cantabria no han publicado la convocatoria de este plan para la adquisición de vehículos eléctricos y, por lo tanto, “este programa se tenía que haber diseñado de otra manera y es necesario corregirlo”, añadió Armero.

Por otro lado, el vicepresidente ejecutivo de ANFAC subrayó el compromiso de las marcas con la industria, donde actualmente las fábricas ubicadas en España tienen adjudicados la producción de 16 modelos de vehículos electrificados para el periodo 2019- 2021, además del ensamblaje de baterías en tres fábricas. “De los 42 modelos que se fabrican en España, sólo 16 son vehículos eléctricos y es insuficiente. España debe participar en la carrera por la fabricación de vehículos de cero y bajas emisiones y para ello, necesita ser competitiva y generar un mercado fuerte”, aseguró Armero.

Según las estimaciones de la asociación, en 2030 el parque de automóviles electrificados será aproximadamente de 2,5 millones de vehículos, para lo cuál es necesario alcanzar los 200.000 puntos de recarga en España para poder abastecer eficaz y eficientemente la demanda que se producirá. En palabras de Mario Armero, para ello “es necesario que el próximo Gobierno trabaje en ello desde el 11 de noviembre, porque, si no, no alcanzaremos los niveles de comercialización de Europa que permita alcanzar esta cifra en 2030”.

Para lograr este exigente propósito, el vicepresidente ejeccutivo de ANFAC solicitó la participación y el apoyo del Gobierno y administraciones en un plan de acciones que incentiven la compra de vehículos alternativos y ayudas para fomentar las infraestructuras de recarga. Tal y como aseguró Mario Armero, “un vehículo nuevo es mejor que un vehículo de más de diez años y si, además, es eléctrico, mejor”.